A pesar de que la canalización de las remesas internacionales a través de los teléfonos móviles tiene el potencial de ampliar el acceso y reducir los costos, este servicio aún tiene que despegar de una manera sustancial, consideró el Banco Mundial (BM).

El uso de teléfonos móviles se ha disparado en todo el mundo de 700,000 en el 2000 a 6,000 millones en el 2011, de los cuales 4,600 millones son utilizados en los países en desarrollo.

Sin embargo, de acuerdo con cifras del organismo internacional con sede en Washington, a principios del 2012, sólo 20% de los 130 operadores de banca móvil en todo el mundo ofrecía envío internacional de remesas.

En México, ya se cuenta con una reglamentación al respecto, y son los bancos como BBVA Bancomer, Banamex, Banorte e Inbursa los que ya han comenzado con la implementación de productos basados en estos dispositivos.

Los principales actores en este mercado incluyen G-Cash y Smart en Filipinas, M-PESA en Kenia y Tanzania, y Digicel en Fiji, Samoa y Tonga, mientras que los operadores tradicionales de transferencias de dinero, como Western Union y MoneyGram, también se han asociado con algunos de estos proveedores para ofrecer servicios de remesas internacionales a través de teléfonos móviles.

En el caso de los bancos Banamex e Inbursa, llevaron a cabo una alianza con la empresa América Móvil para crear una nueva empresa que brinde servicios de pagos móviles en toda América Latina.

REMESAS MÓVILES

Las remesas móviles transfronterizas no han despegado debido a una variedad de desafíos regulatorios y operativos , refirió el Banco Mundial en un análisis que llevó a cabo.

Para el organismo, la prevención de lavado de dinero y el reconocimiento de los clientes son requisitos que también tienden a exacerbar el obstáculo normativo para los agentes de dinero móvil que elevan el costo y la carga operativa.

Las remesas móviles caen en el vacío normativo entre los reglamentos financieros y de telecomunicaciones, una realidad que crea inseguridad jurídica para los potenciales nuevos competidores , estableció la institución.

Asimismo, el estudio indica que muchos bancos centrales en el mundo no permiten que las entidades no bancarias puedan realizar en efectivo servicios fuera de caja, por lo que las remesas móviles no despegarán, hasta que los bancos centrales y las autoridades en telecomunicaciones se unan para elaborar normas que faciliten la banca sin sucursales.

El Banco Mundial aseguró también que las remesas internacionales a través de teléfonos móviles no tendrán una mayor relevancia en el sector financiero internacional hasta que exista un ecosistema de servicios domésticos en torno de pagos móviles.

La institución refirió que Kenia y Filipinas están a la vanguardia en la promoción de un ecosistema de servicios de pago móviles, los cuales han podido incrementar sustancialmente la bancarización en sus comunidades, donde, en el caso de Kenia, 60% de sus transferencias bancarias es a través de celulares.

Ellos pueden proporcionar un terreno fértil para la adopción de los servicios de remesas internacionales a través de los teléfonos móviles, pero la mayoría de los otros países aún están más atrás en este punto , dijo el Banco Mundial.

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