En un entorno de auge de las tecnologías fintech, que ofrecen productos y servicios financieros de una forma más rápida y sencilla, los pagos instantáneos tendrían un rápido crecimiento en los próximos años a nivel global, lo que aumentaría la competencia respecto a otras formas de pago.

Lo anterior es una estimación de BBVA Research, brazo de estudios económicos del banco, que aclara que si bien no hay una definición fija para los pagos instantáneos (también conocidos como rápidos o en tiempo real), normalmente se explica como una transacción en la que el destinatario dispone de los fondos casi de inmediato (normalmente menos de 30 segundos) y con un servicio de 24 horas al día, siete días a la semana y 365 días al año.

“Aunque los sistemas de pago minorista entre cuentas que ofrecen este nivel de funcionalidad no son nuevos, hace poco tiempo que su empleo se ha generalizado. Normalmente tratan de mejorar los sistemas de pago bancarios existentes que a menudo sólo ofrecen servicios durante los días laborables, tienen retrasos en la ejecución y una capacidad limitada para superponer servicios adicionales”, refiere el documento.

BBVA destaca que los sistemas de pago instantáneos se han ido desplegando poco a poco en todo el mundo.

“Su mayor disponibilidad, unida a los cambios tecnológicos y normativos, podría dar lugar a nuevos modelos de negocio que aprovechen estas vías para el comercio electrónico, los pagos P2P (persona a persona) y otros servicios de valor añadido para consumidores y empresas, lo que daría lugar a un rápido crecimiento de su uso en los próximos años”, señala.

Menciona que la demanda de pagos más rápidos P2P y de persona a empresa se ha satisfecho en parte mediante otros sistemas, incluidas las redes de tarjetas, las carteras digitales como PayPal y otras formas de pago. No obstante, precisa, éstos pueden plantear inconvenientes, incluidos costos más altos e incertidumbre en la liquidación, especialmente para los comerciantes y las bases de usuarios más pequeñas.

BBVA destaca que en los últimos 10 años el efecto combinado de la renovación de la infraestructura existente y el reconocimiento de la necesidad de satisfacer la demanda de los clientes por servicios siempre disponibles y más rápidos ha impulsado el desarrollo de nuevos sistemas de pago instantáneo de banco a banco.

“Los sistemas de pagos instantáneos están actualmente disponibles en casi todos los países de la OCDE”.