El Banco de México (Banxico) podría dejar sin cambios el objetivo de la tasa en la reunión hoy endureciendo el tono del comunicado ante el aumento de la incertidumbre y como una estrategia para subir la tasa en 50 puntos base en su reunión de agosto, consideran estrategas de JPMorgan.

De acuerdo con el banco de inversión, este escenario de una subida de 50 puntos en una sola exhibición hasta agosto permitiría cancelar la posibilidad de que el mercado pida más subidas ante el aumento de la incertidumbre, y emitiría un reconocimiento claro de que persisten “choques contingentes”.

No obstante al supuesto, su escenario central es que la Junta de Gobierno continuará pronunciando la pausa monetaria, pues tal como se encuentra ahora el premio que paga México por mantenerse y llegar al mercado, en 7.50%, es uno de los más altos retornos para los inversionistas entre sus pares latinoamericanos.

De acuerdo con los estrategas de JPMorgan, sólo Argentina, con su tasa en 40%, supera a México en la región de Latinoamérica.

Entre los demás emergentes latinoamericanos, el rédito de Brasil está en 6.50%; el de Colombia, en 4.25%; el de Perú, en 2.75% y el de Chile, en 2.50 por ciento.

En el análisis, titulado “Observatorio de los bancos centrales globales”, los estrategas del banco de inversión estiman que bajo su escenario central, la Junta de Gobierno del Banxico no volverá a mover sus tasas en lo que resta del año, es decir, en los próximos cuatro anuncios programados de política monetaria.

Ello, pese a advertir que los riesgos para un endurecimiento de la postura monetaria siguen acumulándose.

Presiones y Contrapesos

Ante “la profunda depreciación del peso impulsada por la incertidumbre generada por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la subida de tasas de la Fed, y la proximidad de las elecciones esperamos que se endurezca el tono del anuncio monetario”.

En su opinión, ante la preocupación renovada sobre el contagio que detonará la depreciación cambiaria existe un riesgo real de expectativas de inflación.

Además, destacaron la importancia de mantener un diferencial de tasas contra las de Estados Unidos, particularmente después de la decisión de la semana pasada de la Fed de subir su tasa 25 puntos base a una tasa de 2%, favorecería la decisión de subir la tasa.

A considerar

No obstante, argumentaron que como persiste la tendencia de una menor inflación, un alza generaría presión a la baja sobre la actividad económica y dejaría la impresión de que habría espacio para mayores alzas, lo que también afectaría las expectativas sobre la actividad económica.

“El futuro de las decisiones de políticas monetarias dependerá de cómo se desenvuelven los choques y si se perciben como temporales o permanentes”.

El potencial resultado de las discusiones sobre el TLCAN, tan pronto como en julio, así como el resultado electoral en dos semanas podría motivar una reversa en las ventas de pesos, lo que podría limitar la posibilidad de una nueva alza de tasas, consignaron los expertos.

Con esta opinión, JPMorgan se coloca en el lado de Citibanamex, que también considera que hay espacio para prolongar la pausa monetaria y dejar pasar la oportunidad en junio.

Pero, ante la persistencia de riesgos, abre la posibilidad como lo hizo Bank of America hace dos semanas, para advertir que si decidiera actuar, la subida tendrá que ser una señal contundente.

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