Santander reconoció por primera vez y públicamente el importe de la compensación económica que le reclama Andrea Orcel tras la cancelación de su fichaje como consejero delegado del grupo.

“Banco Santander fue demandado en un procedimiento judicial en el que el demandante alega que se perfeccionó un contrato por el que se le encomendarían las funciones de consejero delegado de la entidad”, indica Santander en sus cuentas semestrales, registradas la tarde del viernes en la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

“En la demanda se solicita que se declare la validez y perfección del alegado contrato y se reclama, con carácter principal, su cumplimiento junto con el pago de determinadas cantidades. Subsidiariamente, se ejercitan pretensiones indemnizatorias por un importe total aproximado de 112 millones de euros (mde) y, en su defecto, por otros importes menores. Banco Santander va a formular oposición a la demanda, estando el proceso en tramitación”, indican las cuentas del grupo.

Santander ha hecho públicos esta mañana los argumentos que han presentado ante los tribunales en la batalla legal iniciada con el exbanquero de UBS.

Los litigios y las cláusulas suelo de popular

Por otra parte y en relación a la adquisición de Popular, Santander reitera que al día de hoy “no es posible prever el total de demandas y reclamaciones adicionales que podrían presentarse por los antiguos accionistas ni sus implicaciones económicas”.

Respecto a la cartera de hipotecas con cláusulas suelo que tenía Popular, el colchón de provisiones para cubrir este riesgo se sitúa a cierre de junio en 85 millones de euros. Santander estimó en su día que el riesgo máximo y poco probable por esta contingencia ascendía a 900 millones de euros.

“Tras la compra de Banco Popular, el grupo ha utilizado provisiones por importe de 396 millones de euros, principalmente por devoluciones realizadas como consecuencia de procesos extrajudiciales”, señala.

"Posibles sanciones económicas" en Alemania

Sobre la investigación que se ha abierto en Alemania por un presunto fraude fiscal con dividendos, Santander dice que está cooperando con las autoridades alemanas. “Dado que las investigaciones se encuentran en una fase preliminar, no pueden anticiparse los resultados y efectos para el grupo, que podrían implicar la imposición de sanciones económicas. El banco no tiene registradas provisiones en relación con la posible imposición de sanciones”, concluye.