Ana Botín, presidenta de Santander, pidió a las autoridades europeas que revisen la nueva directiva de servicios de pago (PSD2), ya que limita la capacidad de los bancos para competir con las grandes empresas tecnológicas.

Desde su punto de vista, la norma “necesita ser revisada para la era digital. La teoría es buena, pero necesita ser justa. Actualmente, no es simétrica”, indicó Botín en declaraciones a Financial Times.

Bajo la directiva, los bancos están obligados a dar acceso a otros actores del mercado a los datos de sus clientes, lo que permite que estos competidores puedan ofrecer nuevos servicios. Pero mientras la legislación permite a las tecnológicas combinar la información de los bancos con sus propios datos para ofrecer productos personalizados, no contempla que los bancos puedan acceder a la información en poder de otras compañías.

“Nos gusta la competencia, pero la competencia justa y en igualdad de condiciones”, valoró.

MOODY’S MEJORA

Por otro lado, la agencia estadounidense Moody’s, que el pasado viernes subió un peldaño el rating de la deuda española, decidió elevar la calificación crediticia a largo plazo de Banco Santander, Bankia y el Instituto de Crédito Oficial.

En concreto, la agencia mejoró el rating de Santander de “A3” a  “A2”(de notable bajo a notable), dejando la perspectiva en estable. La calificación de Banco Popular también subió un escalón, de “Baa3” a “Baa2” (de aprobado bajo a aprobado). Por su parte, la nota de Santander Consumer Finance ha pasado de “A3” a “A2” con perspectiva estable.