Las autoridades de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) han tenido diversas reuniones con el sector privado para discutir posibles medidas frente a la reforma fiscal de Estados Unidos (EU), y el consenso en todas ellas es que “no hay margen para bajar impuestos y está claro que no se financiará el gasto público con deuda”, afirmó categórico el subsecretario del ramo, Miguel Messmacher.

“En las discusiones que hemos tenido con el Consejo Coordinador Empresarial, hay un punto de partida muy bueno y es que no debemos estar financiando un recorte de impuestos con mayor endeudamiento público (...) Es un consenso fuerte, pues no podemos darnos ese lujo”, expuso en entrevista con El Economista.

Al asistir a la 81 Convención Bancaria, dijo que el objetivo de la SHCP es generar la fortaleza ante cualquier tipo de choque, tanto interno como externo, para lo cual las políticas fiscal y monetaria están trabajando de manera coordinada a fin de alcanzar ese objetivo.

Messmacher destacó que el hecho de que no se tuviera una fuerte salida de capitales les permitió seguir analizando el efecto de la reforma fiscal de EU.

“Si bien en su momento se tuvieron inquietudes de que podría haber salida de capitales con la reforma de EU, nosotros sabíamos que, debido a los tratados que tenemos con otros países para evitar la doble tributación, no se iba a dar esta salida de recursos”, afirmó.

El funcionario comentó que al no buscar financiarse con deuda, el gobierno federal tiene tres opciones: recortar el gasto público, subir otros impuestos o eliminar deducciones.

“Esa es la discusión que se tendrá para ver si se pueden hacer ajustes a impuestos, al gasto público o en algunas disminuciones en deducciones (...) en EU, si bien se redujeron los impuestos, también se eliminaron deducciones, entonces es ahí donde estamos viendo realmente el impacto”, dijo.

YA NO SE SUBSIDIA LA GASOLINA

El subsecretario de Hacienda aseguró que con el proceso de la liberación de la gasolina y el diesel, se eliminó por completo el subsidio a los combustibles, el cual llegó a representar hasta 1 punto del PIB.

“En ningún momento de este proceso de suavización de los precios de los combustibles hemos regresado a dar subsidio (...) vamos en la dirección correcta con este proceso de liberación”.

Explicó que lo que ha pasado en esta transición es que, a través de mover el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios que se cobra en los combustibles, se suavizan los precios para mitigar los impactos que se tengan en los precios internacionales de la gasolina y la volatilidad en el tipo de cambio.