El próximo gobierno federal debe dar el paso hacia las primeras grandes detenciones por delitos financieros y de lavado de dinero, porque hasta el momento México sólo se ha quedado en la implementación de una serie de medidas preventivas sobre el blanqueo de capitales sin resultados concretos en cuanto a castigo de los responsables, aseguró Daniel Ortiz, director de Desarrollo de Negocio para Latinoamérica de LexisNexis Risk Solutions.

El ejecutivo dijo que el ejemplo más claro hacia donde debe transitar México es Brasil, donde la justicia ha ido hasta las últimas consecuencias “bajando a presidentes, destituyendo funcionarios, y metiendo a la cárcel a grandes empresarios”.

Aseguró que la expectativa es grande con el virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, pues el discurso central de la campaña fue el combate a la corrupción y hasta el momento en México han quedado impunes los grandes escándalos sobre desvíos de recursos públicos en secretarías de estado.

Aunque el país salió bien calificado en la más reciente evaluación del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), dicha evaluación no deja de señalar que el país un enfrenta un riesgo significativo de lavado de dinero proveniente principalmente de las actividades asociadas con la delincuencia organizada, tales como tráfico de drogas, extorsión, corrupción y evasión fiscal, explicó.

Es decir, se ha avanzado en la implementación de leyes para combatir el lavado de dinero, se han destinado grandes recursos para la implementación de la ley en la materia y se ha logrado echar a andar el sistema de reportes periódicos por parte de los sujetos obligados, pero hasta el momento el país se ha quedado ahí, “no ha dado el siguiente paso”.

Una de las causas por las que el país no ha avanzado, es el rezago que aún persiste en las capacidades de auditoría de los tres niveles de gobierno, lo cual ha impedido que se llegue a fondo es muchos de los escándalos de corrupción que se han conocido durante el actual sexenio, agregó.

“Otra vez voy a referirme a Brasil como ejemplo, porque ellos adolecían del mismo problema, pero iniciaron hace años un proceso de capacitación de auditores desde el ámbito local y hoy podemos ver los resultados que han obtenido”.

El experto insistió en que existe ya el marco legal para el combate al lavado de dinero, pero si el próximo gobierno federal va en serio en el tema de la corrupción necesariamente debe haber resultados concretos, nombres y encarcelamientos de los responsables, porque de otra manera México seguirá sin una verdadera aplicación de la ley