No es nada halagador el escenario para México que vislumbra la economista del Banco Base, Gabriela Siller, para los próximos meses. Riesgos externos e internos, han llevado a esta institución a mover a la baja su pronóstico del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2016 y ubicarlo en un rango de 1.9 a 2.3% desde uno de 2.3 a 2.6% previo.

La directora de análisis económico y financiero del banco explica que entre los riesgos que ve están: una salida de capitales, que, dice ya se está dando; presiones al alza para el tipo de cambio, que ubicó en un rango de 17.50 a 22.00 pesos por dólar para el cierre del año (este último si gana el republicano Donald Trump la Presidencia de Estados Unidos); y posibles incrementos en el costo del crédito por el alza de tasas del Banco de México. Sobre este último, cree que habrá un nuevo incremento y terminará el año en 4.75 por ciento.

Para la economía real, Siller, vislumbra riesgos de inflación ante la capacidad limitada de la política monetaria para evitar un traspaso del tipo de cambio; desaceleración del consumo que, destaca, ya se está viendo; lo mismo que de las exportaciones y de la inversión.

Entre los riesgos políticos previstos están la pérdida de legitimidad de la autoridad federal ; las elecciones del 2018; la situación crítica de seguridad en algunos estados del país y el desacuerdo por la reforma educativa. Mientras que a nivel externo están la estabilidad a futuro de la Unión Europea y los efectos del Brexit.

Pero el principal riesgo que Gabriella Siller ve para la economía mexicana es un posible triunfo del republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de noviembre próximo, y que éste cumpla sus amenazas contra México como son: replantear el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN); imponer gravámenes a la industria automotriz y pagar el muro fronterizo con las remesas de los connacionales.

Estas medidas implicarían de manera directa, afirma la especialista, una caída del PIB de al menos 3.4% en el 2017. (Esto) equivale a una recesión económica en el mediano plazo. No obstante, dependerá de que las propuestas sean ejecutadas y del plazo para que entren en vigor .

Gabriella Siller fundamenta este escenario: en caso de que se aplicara un impuesto de 35% a la industria automotriz, señala, las exportaciones no petroleras (que representan el 25.3% del PIB), mostrarían un retroceso del 11.6% que al mismo tiempo implicarían una caída de la economía de 2.9 por ciento. A ello habría que sumarle el efecto de un posible congelamiento de las remesas para construir el muro, que afectarían una parte del consumo en estados dependientes de ese ingreso, y representaría una baja adicional del 0.5% del PIB.

Esto representaría una caída directa y casi inmediata de 3.4% del PIB en el 2017, pero a esto, refiere, habría que sumarle posibles suspensiones de proyectos productivos y decisiones de consumo de los agentes económicos, lo que acentuaría el impacto negativo de una eventual presidencia de Trump. Aunque todavía resulta poco probable, el efecto negativo sobre el PIB de México de una salida de Estados Unidos del TLCAN, serían mayores .

No obstante la especialista precisa que, considerando que las elecciones de Estados Unidos sean ganadas por el Partido Demócrata, México crecería 2.5% en el 2017, y las expectativas no se verían afectadas por motivos políticos externos.