La agencia calificadora Moody’s destaca que el contexto económico para México es poco favorable, y recorta su previsión de crecimiento para la economía desde uno que estaría entre 2 y 3% a uno de 1.9 por ciento.

Esta previsión, que plantea en su reporte Perspectiva Global Macro 2017-2018, se encuentra por debajo del pronóstico revisado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) que está en 2.1%, y que es la misma tasa que el mercado estima de crecimiento para México, según la consultoría FocusEconomics.

Dentro del análisis, se puede leer: Países como México, que están integrados a la cadena de abastecimiento estadounidense, son particularmente vulnerables ante el riesgo de deterioro de acuerdos comerciales .

En campaña rumbo a las elecciones presidenciales de Estados Unidos, el futuro presidente de aquel país advirtió que buscaría la revisión de tratados comerciales como el de América del Norte y aseguró que no firmaría el Acuerdo de la Alianza Transpacífico (TPP, por su sigla en inglés).

El menor desempeño de la economía mexicana está ligado al efecto del menor comercio internacional, del bajo precio del petróleo, del recorte al gasto público y del menor crecimiento esperado para Estados Unidos estimado en 2.2 por ciento.

Otros riesgos serían una desaceleración en China y el impacto por el alza de tasas de la Reserva Federal.

Bajo Crecimiento económico

La agencia enfatiza que el año entrante se caracterizará por un crecimiento económico consistentemente bajo que alimentará la tensión política doméstica e internacional, y anticipa que se ejecutarán políticas fiscales expansionistas de impacto negativo en las finanzas públicas globales.

Aunque una mayor inversión pública en infraestructuras podría estimular la demanda a corto plazo y aumentar el crecimiento potencial a largo plazo, muy pocos países soberanos pueden darse el lujo de asumir más deuda sin incurrir en cierta pérdida de solidez crediticia , advierte.

En el análisis Perspectiva global de soberanos , dirigido por Kathrin Muehlbronner, se explica que los altos niveles de deuda entre los emisores soberanos emergentes como México los hacen más vulnerables a choques de confianza por parte de inversionistas.

Ubican a México como uno de los 30 emergentes cuyas obligaciones públicas les vulneran a choques externos.

No obstante, matiza que como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), la deuda externa de México es una de las nueve más manejables pese a haberse incrementado en una proporción de 30 a 100%, en los últimos cuatro años.

De hecho, indica que algunos países emergentes de Asia ya enfrentan desde el 14 de noviembre problemas de liquidez para fondearse.

En sus dos análisis, que aclaró que no tienen carácter de calificación, enfatiza que aún no se puede predecir el impacto que tendrán los resultados electorales de Estados Unidos en la dirección de los flujos de capital .

No obstante, matiza que estas previsiones del contexto mundial empeoran ante la elevada volatilidad que ha traído al mercado financiero el resultado electoral de Estados Unidos.

Advierte que este contexto empeora para las economías emergentes que además enfrentan el riesgo adicional de salidas de capital .

Y enfatiza que el flujo de inversiones probablemente se debilitará en el corto plazo debido al aumento de la incertidumbre sobre la futura relación comercial que dirigirá Estados Unidos .

Están en la tablita

La agencia advierte que la perspectiva para las notas de los 136 emisores soberanos calificados por la firma es negativa en 26% de ellos, en comparación con 17% de hace un año, proporción que resulta la más alta desde finales del 2012. Esto significa que hay una de tres probabilidades de que se les recorte la calificación el año entrante.

Nuestra perspectiva negativa para la solvencia soberana en el 2015 se basa en nuestra expectativa de un crecimiento continuo bajo, un cambio hacia el estímulo fiscal que aumentará la ya alta deuda del sector público y el aumento de los riesgos políticos y geopolíticos. Muchos países soberanos de mercados emergentes enfrentan el riesgo adicional de salidas de capital.

Entre estos emisores identificados con la perspectiva Negativa, ocho se encuentran en América Latina y uno de ellos es México.

El alto número de panoramas negativos en la calificación evidencia los retos que tienen las autoridades y hacedores de políticas para el 2017.