El Reporte Fintech Latinoamérica 2020 elaborado por la consultora especializada en dicho sector KoreFusion refiere que desde el 2017 se observa una baja en el número de este tipo de startups en la región, como consecuencia de los retos macro económicos, de fondeo y saturación en categorías.

En este sentido, para el caso de México, prevé que haya una consolidación o contracción en el número de fintech.

Jan Smith, cofundador y socio de KoreFusion, explicó que ello derivará principalmente de tres tendencias: una menor proporción de fintechs maduras; un mayor proporción que están en fase de expansión y una posible disminución en las startups jóvenes ante el cuadro macro económico y por el impacto del Covid-19.

En videoconferencia en la que se presentó el informe, destacó que en México, de las 249 fintech consideradas, 65% está en fase de expansión y crecimiento; y apenas 9% se encuentra en fase de madurez.

Precisó que la Ley Fintech que ya aplica en México genera entusiasmo, pero al mismo tiempo representa una sobrerregulación para algunas empresas de este tipo, por lo que ve oportunidad para que se mejore, por ejemplo, dando más oportunidad en el sandbox regulatorio o cajas de pruebas.

El informe menciona que México ofrece un entorno de mercado favorable para el desarrollo de remesas, gestión de cuentas por cobrar y financiamiento de facturas, pues destacó que en América Latina las soluciones de pagos y préstamos son las más destacadas al representar el 49% de todas las fintech de la región, y en el país azteca no es la excepción.

Retos en fondeo

El reporte menciona que se registra un fondeo para el ecosistema fintech de la región de 8,000 millones de dólares, pero que 75% de estas inversiones se concentra justamente en los sectores de pagos y préstamos y 21.6% en bancos digitales, lo que deja de lado a otras nueve categorías en las que se encuentran las fintech.

En México la tendencia es similar, y aquí Jan Smith consideró que los retos de fondeo para el ecosistema fintech en México son: el número de fintech extranjeras, el peso de la banca extranjera; y la participación de fuentes de fondeo nacional.

En este sentido, estimó que México debería incrementar el fondeo para las fintech como proporción del Producto Interno Bruto (PIB).