Washington, DC. La Ley Fintech que se aprobó en México genera mucho interés a otros países que buscan analizar su modelo regulatorio para poderlo establecer en sus sistemas financieros, expuso Bernardo González, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

“Aquí, en las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial tienen mucho interés por la ley de México porque sí es un nuevo paradigma el que un país presente una ley que englobe todas las figuras fintech”, expuso en entrevista.

Detalló que causa mucho interés saber cómo se aplicarán las leyes secundarias a este sector, sobre todo en las operaciones de financiamiento colectivo como el crowdfunding, monederos electrónicos; así como las transacciones que se realicen con activos virtuales como los bitcoins.

González previó que dichas leyes secundarias puedan estar antes de que concluya este año. Aseguró que la regulación secundaria la van a construir de la misma forma que se hizo con la ley, es decir, en coordinación con las instituciones financieras y platicando con todos los sectores involucrados.

“No sólo consultaremos con las fintech, sino también con las instituciones tradicionales y con la asesoría y la retroalimentación de los multilaterales como el BID, el Banco Mundial y el FMI (...) Es un proceso abierto para escuchar todos los puntos de vista y encontrar el punto medio entre la estabilidad financiera y seguir promoviendo que estas figuras y entidades se desarrollen adecuadamente”.

De acuerdo con información de la Ley, que fue aprobada a inicios de marzo por la Cámara de Diputados, las operaciones de las fintech estarán bajo la supervisión de la CNBV, del Banco de México (Banxico) y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

EVITAR ARBITRARIEDAD EN REGULACIÓN

El presidente de la CNBV comentó que la receta que se llevará a cabo para formular una buena regulación secundaria es evitar que exista arbitraje regulatorio y que el piso no esté parejo para todos, pues si bien todos tendrán regulación, ésta deberá ser proporcional a los riesgos que representa cada intermediario.

“Hoy, México es el centro de Latinoamérica del desarrollo de fintech y queremos que siga siendo así, no queremos matarlos con demasiada regulación, pero sí queremos cuidar también los riesgos que vienen implícitos o junto con ellas”.

Con respecto a cuestiones de lavado de dinero y de defraudación, recordó que México ya cuenta con diferentes marcos regulatorios para prevenirlos, y son los mismos que se aplicarán para las fintech.

CRIPTOACTIVOS, RIESGO PARA QUIEN NO LES ENTIENDA

Con respecto a los criptoactivos, como los bitcoins, comentó que si bien hoy no representan un riesgo sistémico para el país, sí puede ser un riesgo para quien invierta en estos activos virtuales y no conozca bien sus implicaciones.

“Si la persona no entiende que tienen un precio muy volátil y que pueden perder su dinero en esto, es riesgoso. Son activos que no son monedas respaldadas por bancos centrales ni gobiernos extranjeros, con el riesgo que eso representa, la gente lo debe tener claro”.

Durante las Reuniones de Primavera, se presentó un informe sobre la estabilidad financiera global, en la que se indica que muchos reguladores no están preparados para enfrentar los crecientes riesgos que se presentas con las fintech, dados sus mandatos legales y recursos limitados.

“Si la supervisión falla, existe un gran riesgo de daño reputacional para los reguladores y el sector financiero en su conjunto. Ese riesgo exige una acción rápida y coordinada”.

Concluye que las regulaciones deben ser nuevamente revisadas para buscar innovación. “Los supervisores deben continuar supervisando las exposiciones a criptoactivos de manera directa e indirecta y alentarlos a limitar sus exposiciones con más cuidado cuando sea necesario”.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx