Scotiabank México reconoce que el entorno económico para el 2016 luce complicado y sujeto a un elevado grado de incertidumbre, especialmente en el exterior. Sin embargo, destaca que el país tiene una serie de ventajas, con las que podría lograr que su economía crezca este año 2.5 por ciento.

El grupo financiero de origen canadiense divulgó sus perspectivas económicas para el 2016. Ahí, Mario Correa, economista en jefe de Scotiabank, enfatiza que persisten los riesgos a nivel global que había hace un año, tal es el caso de posibles disrupciones en los mercados financieros globales o problemas en mercados emergentes que generen contagio; que los precios del petróleo sigan bajos; que la economía de Estados Unidos volviera a desacelerarse, y que hubiera un deterioro adicional en el Estado de Derecho.

Destaca que la situación macroeconómica actual de muchos países dista mucho de ser la ideal. No obstante, hizo hincapié en que la de México luce mucho mejor que la mayoría de los mercados emergentes e incluso que la de muchos países desarrollados.

Detalla que en México hay estabilidad macroeconómica, reservas internacionales abundantes para usar en caso de un entorno global de fuerte astringencia financiera; un sistema financiero sólido, bien capitalizado y cercanamente supervisado, y un tipo de cambio flexible, que permite absorber buena parte de los choques externos.

Adicionalmente, hay que considerar dos factores importantes: buena parte de nuestras exportaciones está orientada hacia Estados Unidos, que además de ser la economía más grande del mundo, es una de las que tienen perspectivas de crecimiento en la actualidad. Si a ello sumamos las reformas estructurales que se han aprobado y que están en proceso de instrumentación, tenemos entonces un panorama mucho más prometedor que otros mercados , precisa.

Scotiabank reconoce, empero, que hoy día la economía mexicana tiene contrastes marcados, dado que por una parte muestran un pobre desempeño la minería, el petróleo y una parte de la infraestructura pública. En el lado opuesto, las industrias automotriz y aeroespacial, además del comercio, servicios, turismo, transportes y telecomunicaciones lucen mejor.

Incluso, el sector de servicios financieros se espera muestre mejoría respecto del 2015. En el total, se espera que el PIB de México crezca a un ritmo similar al observado en el 2015, de 2.5% real anual .

El banco estima en esta línea que se generen 672,000 nuevos empleos en el 2016; que la inflación repunte gradualmente hasta llegar a 3.87% al cierre del año; un tipo de cambio promedio de 17.80 pesos por dólar, y una tasa de interés interbancaria de 4.50 por ciento.

En un entorno global complicado, como el que se vislumbra, es de esperarse que el peso se mantenga en niveles elevados respecto de lo que corresponde a los fundamentos macroeconómicos de México .