Los mercados en México están tratando de posicionarse para eventos que son típicamente muy bipolares, en el sentido de que hay uno o dos resultados posibles, así lo consideró Roger Aliaga-Díaz, economista en jefe de América y director de Vanguard Investment Strategy Group.

“Siempre decimos que los mercados financieros son buenos para acomodarse cuando la incertidumbre tiene una distribución más típicamente normal, pero cuando existen eventos políticos que pueden tener varios resultados es un poco más complicado”, explicó.

Dijo que los mercados en nuestro país enfrentan tres shocks importantes. Uno, qué va a hacer la Reserva Federal estadounidense por la cercanía que tiene y el impacto de la decisión en la economía mexicana. Dos, ¿cómo se va a resolver el tema TLCAN? y, tercero, las elecciones presidenciales y cuál va a ser el resultado, teniendo en cuenta que las opciones son bastante diferentes.

“Ésas son las tres alternativas y obviamente es difícil digerir estas situaciones por las que, probablemente, haya primas de riesgo que mantengan los mercados un poco más deprimidos. Pero, hay que pensar que, si estas fuentes de incertidumbre se resuelven de forma positiva o menos negativa de lo que se piensa, podría haber una reacción positiva de los mercados, pero será algo que veremos a lo largo del 2018”, dijo Aliaga-Díaz.

Preocupaciones globales

En los mercados globales, la principal preocupación es que se reduzca el crecimiento actual y, además, cuál será la magnitud de la caída. “Ahí hay situaciones bastante localizadas, por ejemplo, el Brexit y el TLCAN, si la administración de Trump va a continuar con algunos temas de tarifas, particularmente contra China, eso sí podría impactar un poco al resto de los emergentes, particularmente sobre los que dependen de sus exportaciones a China, ése puede ser otro factor de riesgo que puede crear volatilidad”, explicó el economista en jefe de América de Vanguard .

En cuanto a otro factor de riesgo: el alza en las tasas de interés líderes en Estados Unidos. Se estima que tres alzas de tasas para este año son razonables, estarían llegando a 2.25% al cierre del 2018.

“El alza en los réditos está justificado, debido al buen comportamiento de la economía estadounidense y, por eso, vinieron los recortes de impuestos en la reforma fiscal y el aumento del gasto público, ahora se habla de tres aumentos este año y no creemos que puedan ir a más de cuatro en total, ya que se invertiría la curva de rendimientos y eso es siempre un factor de riesgo que los economistas miramos con mucha atención”, consideró Roger Aliaga-Díaz.

Reforma fiscal en EU

“Hay preocupación del impacto en mercados emergentes en torno a la reforma fiscal estadounidense y, particularmente, en México, principalmente por el lado de la competitividad del sector manufacturero, ya que, al recortar los impuestos al ingreso de las compañías estadounidenses, se hace más atractivo por los incentivos de que las compañías se queden en Estados Unidos”, dijo.

“Entonces, la preocupación sería cómo va a impactar a todas las compañías que tienen procesos integrados, cómo le ha faltado a la división marginal, de dónde establecer las nuevas plantas y eso es algo que es una fuente de incertidumbre. Contra eso, la cara opuesta es que hay que recordar que, en definitiva, la reforma impositiva va a contribuir al crecimiento en el corto plazo y eso es siempre bueno para todos los socios comerciales de Estados Unidos”, dijo Aliaga-Díaz.

Mencionó que el otro impacto es la competitividad y que no está claro que el recorte impositivo sea tan grande como creen ciertas compañías en Estados Unidos, ya que a través de ciertas estrategias financieras y contables con esta reforma se ha bajado la tasa nominal, “pero las tasas efectivas que pagan las compañías no son tan diferentes, eso mitigaría un poco la preocupación de la competitividad y ciertamente es algo que en México se esté mirando muy cerca”, concluyó.

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