El organismo interno de supervisión de la Unión Europea inició una investigación en torno al presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, a causa de un reclamo por conflicto de intereses, dijo el lunes la portavoz de la institución.

El Observatorio Corporativo Europeo, que hace seguimiento al lobby en la Unión Europea, acusó a Draghi en junio de carecer de independencia por ser miembro de un foro internacional de líderes financieros del sector público y privado, el llamado Grupo de los Treinta (G30).

"Recibimos un reclamo y enviamos una carta al BCE", dijo Gundi Gadesmann, portavoz de la oficina del defensor del pueblo europeo para la Unión Europea, Nikiforos Diamandouros. "Ahora estamos esperando una respuesta".

El BCE tiene hasta fines de octubre para responder, añadió.

El Observatorio Corporativo Europeo ha argumentado que la participación de Draghi en el G30 contraviene las reglas éticas del banco central.

El G30 "tiene todas las características de un vehículo de lobby para los grandes bancos privados internacionales y el presidente del Banco Central Europeo no debería poder ser un miembro debido a preocupaciones por la independencia del banco", dijo el organismo.

Bajo la dirección del ex presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, el G30 reúne a influyentes reguladores, ejecutivos financieros y académicos. El ex presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker, el gobernador del Banco de Canadá, Mark Carney y el gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King también son miembros.

Draghi dijo la semana pasada que el BCE estaba listo para hacer lo que sea necesario, dentro de su mandato, para preservar el euro. Sin embargo, las soluciones posibles enfrentarán una profunda resistencia del poderoso banco central de Alemania.

Observadores y estrategas de política monetaria dicen que la UE tendrá que formular un plan sobre cómo detener la crisis y preservar el euro antes de septiembre, cuando se prevén un número de eventos cruciales, decisiones y plazos de vencimiento.

klm