El escándalo de las manipulaciones del Libor, el índice que fija las tasas de interés de los préstamos interbancarios en Londres, costó este martes el cargo al director ejecutivo del banco británico Barclays, Bob Diamond, convertido en símbolo de los excesos de las finanzas.

"La presión exterior sobre Barclays alcanzó un nivel que ponía en peligro la empresa y no podía permitirlo," dijo el dirigente estadounidense en un comunicado para explicar su dimisión sorpresa con efecto inmediato.

Estoy muy decepcionado porque los acontecimientos de la semana pasada dan una imagen de Barclays y de sus empleados que no podría estar más alejada de la realidad", añadió Diamond.

El miércoles pasado Barclays anunció que tendrá que pagar en total 290 millones de libras -- unos 360 millones de euros -- por manipular el Libor y su equivalente europeo, el Euribor.

Las tasas de interés interbancarias definen el precio con el que los bancos se prestan dinero mutuamente pero también, de manera indirecta, el precio de los créditos a los particulares y a las empresas.

El presidente del consejo de administración de Barclays, Marcus Agius, ya anunció el lunes su dimisión para intentar calmar a la opinión pública y a los políticos británicos.

Agius seguirá de momento siendo presidente hasta que encuentre un nuevo director general, indicó Barclays este martes.

El gobierno británico se felicitó del cambio de dirección del banco. "Es la decisión correcta para Barclays y para el país", declaró el ministro de finanzas George Osborne.

"Espero que sea el primer paso hacia una cultura de la responsabilidad en el sector bancario británico", añadió en declaraciones a la radio BBC.

Bob Diamond, que el miércoles tendrá que comparecer ante el parlamento británico para dar explicaciones, estaba bajo mucha presión y el líder de la oposición laborista, Ed Miliband, había pedido su dimisión.

Desde su entrada en Barclays en 1996, Diamond se convirtió en el responsable de la actividad de banca de inversión, el puesto que ocupaba cuando tuvieron lugar las manipulaciones de las tasas de interés.

El dirigente estadounidense, apodado "el banquero de los 100 millones de libras" por sus sueldos estratosféricos, se había convertido en el símbolo de los excesos y la arrogancia del mundo de las finanzas, en un país que sufre desempleo y recesión.

Con la salida de Diamond el escándalo todavía no está cerrado porque siguen abiertas en varios continentes investigaciones por intento de manipulación del Libor y del Euribor.

Otros bancos, como el Royal Bank of Scotland (RBS), están implicados en el caso.

Además de las sanciones reglamentarias, las autoridades británicas también podrían aplicar sanciones penales contra los banqueros. Por otra parte el primer ministro británico, David Cameron, anunció el lunes el lanzamiento de una comisión de investigación parlamentaria sobre el caso.

"Esta historia tendrá claramente otras repercusiones en todo el sector, pero (Diamond) ya es una víctima significativa y deja abierto el problema de la sucesión en la cabeza del banco", explicó Mike McCudden, responsable de derivados en Interactive Investor.

RDS