A casi siete años que de manera oficial comenzó a operar en México la figura de corresponsal bancario, el avance ha sido lento si se compara con otros países de desarrollo similar, por lo que hay mucho por hacer en este terreno, revela BBVA Bancomer.

El estudio de BBVA Research destaca que aunque el crecimiento en el uso de corresponsales ha sido considerable en la región, éstos todavía son menos utilizados que otros canales.

En Brasil, por ejemplo, las transacciones en corresponsales representaron 8.5% del total en el 2013; en Perú 19.1%; y en México concentraron 8.7% del total. Sólo por arriba de la banca móvil, mientras que las Terminales Puntos de Venta (TPV) y los cajeros son los principales canales de transaccionalidad (37.3 y 31.1%, respectivamente) .

En Latinoamérica los corresponsales se utilizan principalmente para el pago de créditos o servicios, y en menor medida para depósitos y retiros.

El estudio de BBVA destaca que en México había, a octubre del 2014, casi 27,000 corresponsales bancarios, de los cuales 60% eran tiendas de conveniencia, 13% supermercados, 10% farmacias, 8% tiendas especializadas, 6% oficinas de Telecomm Telégrafos y el restante 3% otros establecimientos como pequeños comercios, gasolineras o tiendas de abasto del gobierno federal.

Hasta diciembre del 2013 sólo los bancos podían contar con una red de corresponsales, pero como consecuencia de la reforma financiera, que entró en vigor en enero del 2014, se permite a las entidades del sector de ahorro y crédito popular contar con una red de corresponsales.

Sin embargo, la cifra sigue siendo baja y muestra la poca penetración si se compara con otros países en desarrollo similar. De acuerdo con el reporte Situación Banca de BBVA Bancomer, en Brasil, por cada 100,000 adultos, hay 259 corresponsales; mientras que en Perú la cifra es de 201 por cada 100,000 adultos; en Colombia de 135; en Kenia 99; en Filipinas 63; en México 34 y en Sudáfrica 11.

En materia de transacciones, a través de esta figura, México también está muy por debajo con relación a otros países. En el 2013 Brasil registró casi 3,700 millones de transacciones a través de corresponsales bancarios. A éste le siguió Perú con 212 millones; mientras que en Colombia y México las transacciones sumaron 91 y 93 millones, respectivamente, y en Kenia 42 millones.

En el caso de Brasil, 71.5% de las transacciones se concentró en pagos, 12.2% en retiros y 7.9% en depósitos. En Colombia los pagos de servicios representaron 59.0% del número total de transacciones y 32.0% del valor de éstas. En México, 47.6% de las transacciones en corresponsales y 53% de su valor se concentraron en el pago de servicios.

BBVA destaca que el éxito de esta figura ha sido limitado, pues los datos también muestran que los modelos de banca sin sucursales aún no están desarrollados en su pleno potencial.

En varios países los corresponsales son menos utilizados que otros canales y, al igual que la banca móvil, se usan principalmente para el pago de servicios o para hacer transferencias. Además, en algunos casos han resultado ser un servicio adicional para los clientes que ya están bancarizados y no una herramienta para expandir la oferta a la base de la pirámide .

Comercio y bancos se alían

Los corresponsales bancarios son establecimientos comerciales como tiendas de abarrotes, departamentales, oficinas postales, farmacias, expendios de lotería, entre otros, que ofrecen servicios bancarios a nombre de un banco.

En la mayoría de los casos, a través de esta figura se ofrecen servicios bancarios básicos como retiros, depósitos a cuentas propias o de terceros y pagos de servicios, aunque en otros la gama es mayor.

Por ejemplo, en Brasil y Colombia es posible abrir cuentas de expediente simplificado, solicitar la apertura de cuentas de ahorro, solicitar créditos o hacer disposiciones sobre créditos contratados.

En México las operaciones que pueden realizarse son retiros y depósitos en efectivo, pagos de créditos y servicios, consulta de saldos, apertura de cuentas de expediente simplificado, servicios relacionados con cuentas móviles y dinero electrónico y otras como pago de cheques y compra de dólares en efectivo.