El presidente Mauricio Macri inició conversaciones con el Fondo Monetario Internacional para obtener una línea de crédito, en medio de una turbulencia financiera que ha provocado una fuerte depreciación de la moneda argentina.

Macri dijo en un mensaje televisado que se comunicó con la directora del FMI, Christine Lagarde, pero no precisó el monto del préstamo que ha solicitado.

“Vamos a arrancar hoy mismo a trabajar en un acuerdo para fortalecer este programa de crecimiento”, sostuvo el mandatario.

El anuncio de Macri se dio en momentos en que el peso argentino se devaluaba casi 5.0 por ciento.

"Durante los dos primeros años (de gobierno) tuvimos un contexto internacional muy favorable, pero ese contexto está cambiando. Somos de los países del mundo que más dependemos del financiamiento externo", añadió el presidente.

Peso argentino profundiza sus pérdidas

Más temprano, la moneda argentina profundizaba sus pérdidas, hasta tocar los mínimos históricos de la semana pasada, a pesar de una batería de medidas oficiales para tratar de frenar la depreciación.

En línea con una baja general de otras monedas de la región, el peso se desplomaba 4.48% a 22.90/23,00 unidades, a las 11:24 hora locales, el mismo valor que tocó el jueves, un día antes de que el Banco Central subiera con fuerza su tasa referencial a un 40 por ciento.

La autoridad monetaria publicará hoy, al cierre de los mercados, un nuevo comunicado de política monetaria. Agentes cambiarios coinciden en que la volatilidad de los mercados argentinos continuará.

El país sudamericano padeció la semana pasada un “jueves negro” en una rueda cambiaria que consolidó la tendencia alcista que la divisa estadunidense ya venía sosteniendo en las últimas semanas.

Así, en una sola jornada el dólar aumentó de 21 a 23 pesos, y aunque en algún momento llegó a rozar casi los 24 pesos, el viernes cerró por debajo a 22 pesos en promedio.

Para contener el alza, el estatal Banco Central de la República Argentina (BCRA) ya vendió 6,000 millones de dólares de las reservas y subió la tasa de interés referencia a un récord del 40 por ciento.