Tuvieron que pasar más de cinco meses, luego de la publicación de las disposiciones secundarias de la ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, o Ley Fintech, para que una plataforma pidiera formalmente su autorización a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para operar bajo este marco normativo.

Se trata de la plataforma M2Crowd, la cual está enfocada al fondeo colectivo (crowdfunding) inmobiliario, quien en estos días solicitó a la CNBV su autorización para operar como Institución de Tecnología Financiera (ITF).

“Somos la primera fintech en meter formalmente la solicitud para operar como ITF”, declaró Simón Dalgleish, director de operaciones de M2Crowd, a este medio, que posteriormente confirmó dicha información con fuentes cercanas al proceso de autorización de este tipo de plataformas.

Según Dalgeish, desde el inicio de operaciones de M2Crowd, en el 2018, esta plataforma estudió los estándares del Financial Conduct Authority (FCA), el cual regula al sector financiero en el Reino Unido y que ha establecido un parámetro en materia fintech a nivel mundial, con el fin de cumplir con los lineamientos para poder tener la autorización en México bajo la ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera.

“Tenemos la ventaja que desde nuestro nacimiento decidimos empezar por el camino (de la regulación)…desde nuestro inicio volteamos a ver los antecedentes del FCA, nos basamos en ellos. Si bien es cierto que todavía tuvimos que sacar, mejorar y pulir cosas, hubo un grupo de trabajo que nos ayudó, eso creo que nos ayudó mucho a poder ser los primeros en solicitar la autorización”, detalló Dalgleish.

Desde marzo del 2018 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera; sin embargo, fue en septiembre de ese mismo año que se emitieron las disposiciones secundarias de dicha ley, las cuales definieron temas para la solicitud de autorización de las plataformas bajo este marco normativo.

En dichas disposiciones secundarias se definen temas como el capital mínimo que deberán tener las plataformas autorizadas, información de sus accionistas y administradores, documentación para la solicitud de autorización y los límites de recepción y entrega de efectivo en su operación, así como las reglas de contabilidad.

Según lo publicado en el DOF en septiembre pasado, las instituciones de fondeo colectivo autorizadas para realizar solamente un tipo de operación deberán de contar con un capital mínimo equivalente a 500,000 Udis, es decir alrededor de 3.1 millones de pesos. En caso de que sean autorizadas para realizar dos o más tipos operaciones,  dicho capital será el equivalente a 700,000 Udis, es decir 4.3 millones de pesos.

“Reunir todo lo solicitado nos costó, no hubo una parte fácil, todo requiere mucho análisis y cuidado con los documentos, verificar qué está pidiendo la autoridad, el formato y cómo quieren recibir la información…sin embargo, sentimos que era necesario hacer un esfuerzo importante para la autorización, no sólo por nosotros sino por nuestros inversionistas y el público en general, ver que es un tema real y novedoso, pero no peligroso”, acotó Dalgleish.

Según la normativa, luego de que la CNBV reciba la solicitud de una empresa para operar bajo dicho marco normativo, esta autoridad tendrá 180 días para dar respuesta a la petición y mientras tanto, las plataformas que busquen ser autorizadas, tendrán que publicar en su página que su autorización está en trámite.

“Es difícil decir cuándo (podrían dar a autorización), pero nosotros, nuestros abogados y toda la gente involucrada, sentimos que tenemos la documentación en orden, completa”, expresó el directivo de M2Crowd, plataforma que en un año de operaciones ha fondeado 20 proyectos inmobiliarios con un valor total de 50 millones de pesos y con un rendimiento a sus inversionistas promedio anual del 18 por ciento.

kgb