Las razones que expuso Carlos Urzúa en su carta de renuncia como secretario de Hacienda son una mala señal e incluso más que su partida en sí, indicó la Unidad de Análisis Macroeconómico de BBVA México.

“Carlos Urzúa renunció como secretario de Hacienda a través de una carta dirigida al presidente Andrés Manuel López Obrador en la que deja claro que muchas de las decisiones que se han tomado al interior de la dependencia se oponían al criterio de Urzúa y que no se fundamentaban en análisis ni con criterios objetivos”, se puede leer en un comunicado emitido por BBVA México.

Según la institución, la mala señal que deja esta renuncia es por las razones explicadas por el ahora ex funcionario, por ejemplo la crítica hacia la toma de decisiones políticas para desempeñar sus funciones.

“El ahora ex secretario critica la toma de decisiones de política económica sin el suficiente sustento, señala la falta de apoyo por cuestiones políticas, y da a entender que el proceso de toma de decisiones no ha sido siempre basado en criterios objetivos”, detalla el análisis.

Además, la unidad de la institución financiera resalta que uno de los motivos de la renuncia de Urzúa fue la imposición de funcionarios sin conocimientos en materia hacendaria.

El análisis destaca que otro de los motivos de la renuncia de Urzúa fueron  diversos nombramientos clave, entre ellos muchas en la banca de desarrollo, que fueron realizados por el jefe de la oficina de la presidencia Alfonso Romo, no por el secretario de Hacienda.

“Estos aspectos en su conjunto apuntan a una alta disfuncionalidad dentro del gobierno federal”, detalla el análisis.

La unidad destaca el actuar de Urzúa al frente de la Secretaría de Hacienda, donde en un año de su gestión destacó por mantenerse fuerte su compromiso con los objetivos establecidos de disciplina fiscal.

El cuarto hito

Para la unidad de la institución financiera, la renuncia de Urzúa representa el cuarto hito en el actual gobierno que cuestiona la toma de decisiones, luego de la cancelación del aeropuerto, el freno a la reforma energética y el cambio de modelo de negocio de Pemex, así como la decisión de la Comisión Federal de Electricidad de presionar para modificar contratos firmados. 

Pese a esto, la unidad de BBVA México resalta que los mercados continúan con un voto de confianza al actual gobierno pues todavía perciben anclas de estabilidad macroeconómica, la prudencia fiscal y la estabilidad fiscal.

Asimismo, enfatiza que la presentación de Arturo Herrera como nuevo secretario de Hacienda vislumbra que la política fiscal podría ser más laxa hacia adelante.

No obstante -añade- si no se cambia el rumbo de Pemex con la reanudación de los farmouts, eventualmente se verán presiones significativas sobre las finanzas públicas.

“Cambiar el modelo de negocio de Pemex será el mayor reto para Arturo Herrera (como secretario de Hacienda)”, detalla el análisis.

De acuerdo con la unidad, se prevé que Herrera no tendrá un mayor apoyo, pues en los motivos de Urzúa para su renuncia, así como en el mensaje del presidente en el nombramiento del nuevo secretario, no se ve un cambio en la relación entre la dependencia hacendaria y la presidencia.

“Si bien el nombramiento de Herrera  es indudablemente positivo, el nuevo gobierno no logra acotar la incertidumbre que aumentó más que por la renuncia misma, por las razones expuestas (en la carta de Urzúa)”, se explica. 

La unidad destaca que para dar buenas señales al mercado, Herrera deberá contar con un mayor apoyo y una mayor independencia.

“Que Herrera se mantenga en el gobierno resulta fundamental para la percepción de los mercados quienes verán en el nuevo secretario cómo ‘la última bala’”.

La unidad de momento no prevé cambios en el balance de riesgos para la economía por lo que mantiene su previsión de crecimiento para la economía en el 2019 de 0.7% y de 1.8% para el 2020.