El banco británico Lloyds Banking Group (LBG), rescatado por el Estado durante la crisis, anunció el jueves que suprimirá 15,000 puestos de trabajo para 2014, sobre los 106,000 que tiene actualmente, en el marco de un nuevo plan de ahorro destinado a sanear sus cuentas.

Este banco, participado en más de 40% por el Estado británico, señaló en un comunicado que s u objetivo es "simplificar el grupo para mejorar el servicio y lograr 1,500 millones de libras (2,400 millones de dólares, 1,650 millones de euros) de ahorros anuales en 2014" con este drástico plan de reestructuración.

Lloyds Banking Group también tiene intención de abandonar "más de la mitad" de los 30 países donde tiene presencia actualmente antes del final de 2014.

El anuncio confirma lo que habían anticipado en las últimas semanas varios diarios británicos que revelaron las grandes líneas de este plan elaborado por el nuevo director general de la entidad, el portugués Antonio Horta-Osorio, que asumió las riendas del banco a principios de año.

El primer sindicato británico, Unite, no tardó en denunciar este nuevo recorte de plantilla, y recordó que Lloyds Banking Group ya había suprimido otros más de 27,000 puestos de trabajo desde su creación hace dos años y medio, lo que lleva el total a más de 40,000.

Estas medidas " causarán mucha angustia y estrés entre el personal en todo el grupo ante estos recortes arbitrarios en la plantilla", y "no responden en absoluto a los desafíos estructurales" del banco, denunció David Fleming, uno de los responsables del sindicato.

El banco insistió sin embargo que su intención era reducir el personal por reorganizaciones y bajas naturales más que por despidos. Las nuevas supresiones de empleo representan alrededor del 14% de la actual plantilla del grupo, que cuenta actualmente con unos 106,000 empleados.

"Es importante destacar que estos son roles no personas. Tenemos sólido historial de minimizar los despidos", declaró Horta-Osorio en un comunicado.

LBG, un gigante de la banca detallista en Gran Bretaña pero poco conocido en el extranjero, nació de la fusión a principios de 2009 entre Lloyds TSB, por entonces floreciente, y su rival HBOS (Halifax-Bank of Scotland), que estaba carcomido por los créditos "tóxicos".

Este matrimonio de conveniencia se concluyó de manera precipitada para salvar a HBOS, con la bendición del Estado, que recapitalizó al nuevo grupo con miles de millones de libras y posee ahora el 41% de su capital.

Desde el nacimiento de la nueva entidad, LBG ha sufrido cuantiosas pérdidas, hundido por las 'hipotecas basura' heredadas de HBOS.

Aunque volvió a registrar beneficios en 2010, volvió al rojo a principios de este año, por lo que sigue dependiendo fuertemente de los fondos públicos (más de 70,000 millones de libra a finales de marzo) para financiar sus actividades.

Para tratar de recuperarse de la crisis, Lloyd's Banking Group anunció a finales de 2010 el fichaje de Horta-Osorio, quien fue desde 2006 el arquitecto de la expansión del Banco Santander español en el Reino Unido.

RDS