De no implementarse programas de prevención, para el 2050 los costos de los desastres naturales, como sismos y huracanes, podrían duplicarse tanto para el sector asegurador como para el gobierno.

Tan sólo del 2001 al 2010 el costo promedio anual por desastres naturales fue 30 veces mayor en comparación con la década de 1980. De no adoptar medidas, México podría perder hasta 6% de su PIB en el 2100 , dijo Hugo Martínez, director de relaciones gubernamentales de AXA.

Refiere que los huracanes, inundaciones y los terremotos causan 89% de las muertes y 93% de las pérdidas económicas relacionadas con desastres naturales cada año. Además, dos terceras partes del país y más de 37 millones de personas corren el riesgo constante de experimentar un sismo de gran magnitud en los próximos 10 años.

Criticó que en México se destinen más recursos para la reconstrucción de afectaciones originadas por desastres naturales en vez de invertir en la prevención.

Entre el 2004 y el 2014, el gobierno mexicano asignó 27,635 millones de pesos al Fonden para acciones de reconstrucciones; mientras que para el Fopreden destinó 2,265 millones de pesos; es decir, invirtió 12 veces más a tareas de reconstrucción que de prevención a través de estos fondos .

Por ello, AXA Seguros realizó cuatro propuestas para atacar estos problemas. En primera instancia, Xavier Bellafon, presidente ejecutivo de AXA, comentó que es necesario impulsar programas que ayuden a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en el país.

Mencionó que de implementarse programas de este tipo, los costos de los desastres naturales disminuirían tres veces, pues el aumento en la temperatura de los mares está generando una mayor probabilidad de huracanes.

La segunda propuesta, expuso, es mejorar las acciones de prevención y atención inmediata de desastres naturales.

Se necesita crear un reglamento nacional de construcción o edificación, es necesario que se actualicen los atlas nacionales de riesgos por localidad y crear un sistema de vigilancia que evite asentamientos humanos en zonas de alto riesgo , agregó Bellafon.

Al respecto, Hugo Martínez indicó que en México sólo 14 estados del país cuentan con mapas de riesgo pero no cubren terremotos, huracanes ni inundaciones de las zonas más vulnerables y sólo dos estados cuentan con mapas de riesgos hasta el 2012.

Como tercera propuesta, Bellafon destacó que se debe impulsar nuevos esquemas de protección y aseguramiento. Proponemos que se realice un seguro catastrófico básico, el cual se pueda potencializar con la participación de gobierno y aseguradoras .

Recalcó que se deben aprovechar los programas federales Próspera y Crezcamos Juntos, para fomentar la formalización y el aseguramiento de sus beneficiarios frente a desastres naturales.

Si estamos destinando dinero público a estos programas, ¿por qué no dar un mínimo recurso a un seguro catastrófico? .

La cuarta propuesta se trata de alentar la innovación y transferencia de tecnología en México.

Lanzar una convocatoria a emprendedores, aprovechando los recursos del Fondo Nacional de Emprendedores, para que diseñen soluciones como reducir las emisiones de fases y el ahorro de la energía a través de ecotecnologías .