La banca ha identificado al segmento de los no afiliados como un nicho de oportunidad para expandir su actividad del crédito hipotecario; sin embargo, primero tiene que asegurar las garantías que el gobierno, vía la banca de desarrollo, aportará, y saber con qué programas del Estado puede trabajar para atender a las personas que se encuentran en este rubro.

De acuerdo con Enrique Margain Pitman, coordinador del Comité de Crédito Hipotecario de la Asociación de Bancos de México (ABM), del total de la Población Económicamente Activa (PEA) en el país, 41% está afiliada a un esquema de seguridad social, lo que le facilita acceder a un crédito para la vivienda proporcionado por una entidad del Estado, mientras que 59% no está afiliado y es ahí donde hay una oportunidad para la banca.

“¿Dónde vemos la oportunidad? Realmente la vemos en la parte no afiliada, que puede comprobar una parte de sus ingresos”, declaró Margain Pitman recientemente en un foro en el que participó.

La pandemia del coronavirus ha hecho que la banca tenga resultados negativos en la colocación del crédito hipotecario. De acuerdo con Margain Pitman, en el primer semestre del año la banca tuvo una reducción de 20.2% respecto al mismo periodo del 2019 en la colocación medida por número de créditos, y de 12% anual por monto.

Según el directivo, la banca, dentro del segmento de no afiliados, ha puesto en la mira a aquellas personas que están en la economía mixta, es decir, que pueden comprobar una parte de los recursos que reciben, pero que otra, al recibirla en efectivo, no es comprobable, como el caso de personas que trabajan por su cuenta.

“Son personas que no se acercan a tomar un crédito con la banca porque la línea de crédito, no es de acuerdo a su capacidad de pago o a sus necesidades para la compra de la vivienda, entonces a través de estudios socioeconómicos, se puede determinar”, detalló.

Preparan esquema

Margain Pitman recordó que desde el inicio de esta administración se prepara un programa, junto con la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), para atender a las personas de la economía mixta en materia de créditos para la vivienda, el cual podría ser presentado para el 2021, con el fin de atender a meseros, trabajadores con actividades relacionadas al turismo, comisionistas, vendedores, microempresarios y profesionistas independientes, entre otros.

En este producto, la SHF participaría con garantías de primeras pérdidas, y tendría un seguro de crédito a la vivienda. “Es un seguro donde el beneficiario sería el banco en caso de incumplimiento del acreditado, pero que nos permite tener dos ojos cuando se origina el crédito y por supuesto, tener políticas de crédito adecuadas para este segmento de la población”.

De acuerdo con el banquero, este producto se podría combinar con el esquema que presentaría el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) para que aquellas personas que alguna vez cotizaron en el organismo (y ya no) usen su ahorro que generaron en la subcuenta de vivienda, que serviría como enganche para adquirir un crédito hipotecario con la banca.

“La verdad es que se ligarían dos temas que pueden dar acceso al financiamiento y generar incentivos para que este segmento se acerque con la banca a solicitar un crédito hipotecario”, acotó el banquero.

Trabajadores en los que ha puesto la mira la banca:

• Personas físicas con alta en Hacienda y referencias crediticias.

• Profesionistas independientes.

• Dueños de negocios o microempresarios.

• Meseros.

• Trabajadores del turismo.

• Comisionistas.

• Vendedores independientes.

Fuente: ABM

fernando.gutierrez@eleconomista.mx