La fortaleza de la banca en México permite aplicar a partir de este año los nuevos acuerdos de capital, mientras que para la mayoría de los bancos internacionales implicará un esfuerzo mayúsculo y con posibles consecuencias en el corto plazo.

El presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Guillermo Babatz Torres, refirió que la regulación vigente en México es muy parecida a las reglas de Basilea III, es decir, el sector bancario del país ya vive en un ambiente de una regla muy estricta .

La discusión que está viéndose es a nivel global y no en México, y la razón es que la entrada en vigor de Basilea III le implica un esfuerzo mayúsculo a la mayoría de los bancos internaciones en el mundo, mientras que la entrada de Basilea III en México no le implica un mayor esfuerzo a los bancos locales , manifestó.

De acuerdo con el funcionario, el golpe de pasar de una regla muy laxa a una muy estricta que hoy vive la banca internacional, fue vivida por la banca en México entre 1997 y 1998, después de la crisis de 1994-1995, por lo que el impacto aquí es mínimo .

De hecho, comentó, la regla que redactó México después de su crisis fue mucho más exigente que la de Basilea II, como sacar del capital regulatorio conceptos como los impuestos diferidos o el valor de la marca, ya que este capital no existía como tal y no permitía que la institución pudiera absorber pérdidas.

Entonces, después de mucho jaloneo en Basilea III se quitan estos conceptos que contaban para el capital y todos los bancos que estaban llenos de eso pues ahora tienen que poner más capital de verdad. No es una discusión relevante para México, pero sí a nivel internacional , insistió.

El funcionario comentó que los bancos alrededor del mundo se cotizan por abajo de su valor en libros y es porque no hay credibilidad sobre la solidez de muchos de ellos, entonces la perspectiva es que el cumplimiento de las reglas de Basilea III es estrictamente necesario para darse una recuperación y con ello fluya el crédito.

Reconoció que de empeorar la situación en Europa y de su sistema bancario tendría cierto impacto en México, pero de ninguna manera podemos pensar que eso nos lleve a un escenario de insolvencia, está descartado y tiene que ver que hoy los bancos mexicanos están más capitalizados que a finales de 2008 .

En la Reunión de los Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G-20 celebrada en México, representantes de los principales bancos a nivel internacional se manifestaron en contra de la aplicación de las nuevas reglas de capital.

En su opinión, ello traería consecuencias negativas, como menor otorgamiento del crédito o menores rendimientos.

El CEO & Second Vice Chairman del Grupo Financiero Santander, Alfredo Saenz Abad, dijo que las regulaciones financieras actuales crean incertidumbre para los inversionistas en los mercados, los cuales luchan por tratar de entender las implicaciones en términos de retorno de capital.

Hay riesgos de que esta incertidumbre y las regulaciones nos involucren en una parálisis en donde sea imposible tomar decisiones de negocios, más las dudas concernientes sobre el fortalecimiento de las instituciones financieras nos están llevando a un recorte de fondos , manifestó.

Según argumentó, los requerimientos de capital provenientes de distintas autoridades financieras internacionales son un riesgo, ya que el despalancamiento va más allá de lo que es apropiado y necesario, se responderá menos a la demanda del crédito y se tendrán restricciones de capital en muchos casos.

La siguiente cuestión es hasta cuándo y cómo se van a materializar estos riesgos en economías de Latinoamérica y cuáles serían afectadas .

En conclusión, subrayó, hay un riesgo significativo para el sistema financiero internacional, el riesgo de desapalancamiento en función de la situación económica tan difícil, las dudas e incertidumbre de los cambios regulatorios.

En dicho foro, el presidente de la Banca de Consumo Global de Citigroup, Manuel Medina Mora, dijo que ante diversas regulaciones al sector debe evitarse el surgimiento de inconsistencias que obstruyan la liquidez y la función de los mercados locales y promueva el incremento de la intermediación financiera no regulada.

En su opinión, los requerimientos arriesgados de la implementación de Basilea III pueden impactar de manera negativa a las economías globales, en un momento en que los activos financieros ya están con la presión debido al despalancamiento significativo.

Esta implementación de Basilea III bien puede dar como resultado el potencial de incrementar sus riesgos sistémicos, advirtió.

klm