Irene Espinosa Cantellano es la primera subgobernadora del Banco de México, fue ratificada hace menos de dos meses en el cargo por el Senado de la República y hace tres semanas se sentó por primera vez en la mesa de la Junta de Gobierno del Banco central, donde afirma que sus compañeros la recibieron como un integrante más.

En el Día Internacional de la Mujer, la banquera central dice que ha sido un honor ser mujer y desempeñarse tanto en la administración pública como en el ámbito financiero, dominado más bien por hombres. “Pero yo tengo que decir que siempre he estado apoyada por mis jefes, todos ellos hombres”.

Dice que ser subgobernadora del Banco de México es un reto y una responsabilidad, pero aquí es un tema de preparación.

“Si bien el tema técnico es un reto, también el tema de que lo vean a uno como mujer es una gran responsabilidad”, esto sin considerar que es la integrante más joven de la junta.

En este punto dice que su trayectoria la avala por sí misma y da cuenta de su experiencia. Y refiere que, “de los puntos por los cuales yo pienso que era una candidata idónea para estar en la Junta de Gobierno es por haber estado en el sector público, en el sector privado, en el sector académico, como por mi formación de economista, mi experiencia internacional y sobre todo en el Banco Interamericano de Desarrollo. Eso es lo que me permitió tener un diálogo muy abierto con los senadores”.

Trayectoria entre varones

Cuestionada sobre cómo ha sido la relación con sus jefes, Irene Espinosa dice que han sido los idóneos en la etapa de la vida en que se encontraba en ese momento. Precisamente, Alberto Gómez Alcalá, actual director ejecutivo y de investigación de Banamex, fue su jefe en el área de Estudios Económicos de ese banco, cuando ella entró a realizar su servicio social.

Posteriormente en la academia trabajó en su alma mater, en el ITAM, en donde afirma que siempre la arroparon para seguir adelante.

Una vez en el Banco Interamericano de Desarrollo su jefe, Agustín García López, la enseñó mucho del tema de Consejo de administración, de cómo se toman las decisiones y có0mo se toman las decisiones en un banco tan grande como ese.

Posteriormente Agustín Carstens la invitó para venir a la Tesorería. “Él siempre me apoyó en un proyecto de transformación que implicaba que algunos grupos de interés no iban a estar muy contentos”.

Durante la charla en la sala de trabajo del Banco de México en el marco de la 81 Convención Bancaria, Irene Espinosa reconoce que le ha tocado ver muchas circunstancias difíciles, “incluso en carne viva porque uno es profesionista, mamá, esposa hija. Existen cargas adicionales que no las experimentan los hombres. Hay una época donde una empieza a tener muchas encrucijadas y una carga mucho más fuerte”.

Por último, la economista egresada del ITAM llama a las mujeres no solo en el sector financiero sino en cualquier ámbito de la vida a “no claudicar para llegar a sus ideales”.