JPMorgan Chase pidió a “varias decenas” de empleados que lideren la primera tanda de recolocaciones desde el Reino Unido a Europa continental a principios del 2019, iniciando los planes para proteger su negocio después del Brexit, según un memorándum interno enviado a los trabajadores y al que tuvo acceso Reuters.

En su primer comunicado masivo este año a sus 16,000 empleados en el Reino Unido en relación con el Brexit, la entidad delinea los desafíos organizacionales y estratégicos que enfrentan los bancos globales mientras se preparan para la salida británica de la Unión Europea (UE).

La nota se dio a conocer un día antes de que la primera ministra británica, Theresa May, reciba en su residencia en Chequers a los ministros con los que va a tratar cómo reformar las relaciones comerciales con la nueva UE.

El presidente ejecutivo de la división Corporativa y de Banca de Inversión de JPMorgan, Daniel Pinto, y la presidenta ejecutiva de la división de Gestión de Activos, Mary Erdoes, firman el memorándum enviado por correo electrónico que también traza los planes de la firma para fortalecer su presencia en ciudades como Madrid, París y Milán.

Hasta ahora, la entidad estadounidense espera reforzar sus filiales de Frankfurt, Luxemburgo y Dublín, donde ya tiene licencia bancaria.

Un portavoz de JPMorgan confirmó la autenticidad del memorándum, que también fue enviado a su personal en Europa continental, Medio Oriente y África, pero se negó a hacer más comentarios.

Los empleados que se han comprometido a abandonar el Reino Unido antes del día del Brexit, el 29 de marzo del 2019, trabajan principalmente en atención a clientes o en posiciones de análisis de riesgo tanto en la división de banca de inversión como de gestión de activos.

La nota también indica que JPMorgan esperaba trasladar o añadir “unos cientos de puestos” a su masa laboral en la UE para marzo del próximo año y que ya comenzó a buscar candidatos para puestos clave, pero las reubicaciones podrían ser más graduales si se confirma un acuerdo de transición adecuado.

El tamaño total de su plantilla en la UE, sin embargo, “dependía completamente de si se confirmaba el acuerdo de transición”.

“Queremos evitar afectar la vida de los empleados y sus familias con cambios que podrían resultar innecesarios o prematuros, siempre y cuando las negociaciones políticas y las consecuencias a nivel regulatorio sigan sin estar claras”, explica el memorándum.

Otros bancos ya han apuntado la posibilidad de trasladar empleados a Madrid. El año pasado, una fuente indicó que Citigroup estaba estudiando mover a la capital española su división de banca privada.