Italia, donde el dinero en efectivo es el rey, premiará con reembolsos el uso de tarjetas de crédito y débito para luchar contra la evasión fiscal, que algunas investigaciones cifran en 100,000 millones de euros.

El plan, muy atractivo gracias a la devolución de dinero, comenzó el martes y prevé un reembolso por parte del Estado a todos los italianos que realicen compras o pagos hasta el próximo 31 de diciembre con tarjetas bancarias o aplicaciones, como Apple Pay, Google Pay o Paypal.

El reembolso es del 10% para cada pago, con un máximo de 150 euros por persona al final del año.

Para ello hay que contar con la aplicación llamada "Cashless", descargada hasta ahora por 7.6 millones de italianos y se aplica a aquellos que han realizado al menos diez compras o pagos antes de fin de año.

Las compras online ha sido excluidas del conteo porque deben ser hechas obligatoriamente con tarjetas bancarias.

Se impulsa el uso de dinero electrónico como una forma para combatir la evasión fiscal, uno de los grandes males de Italia y se aprovecha también que se ha incrementado en el último año su empleo debido a la pandemia de coronavirus, que desalentó el uso del efectivo, según un estudio del Banco Central Europeo (BCE).

"La batalla contra la pandemia ha generado muchos cambios entre los italianos, incluida la relación con el dinero", sostiene el mayor diario del país, Il Corriere della Sera, en el suplemento especial para explicar el funcionamiento del plan para los reembolsos.

"Las restricciones por el confinamiento impusieron cambios de hábitos por motivos de seguridad", por lo que las tarjetas bancarias, que solían estar bien guardadas en las billeteras, comenzaron a ser utilizadas, sobre todo ahora que el personal de los bancos trabaja mucho online, asegura el diario.

"Alergia" 

Los italianos tienen una suerte de "alergia" a pagar con tarjetas bancarias, por lo que muchos prefieren el efectivo, con lo que evitan que el fisco registre la operación y por lo tanto el relativo pago de impuestos.

"En el plan vamos a tener en cuenta tanto las compras realizadas en tiendas como los pagos a artesanos, fontaneros, electricistas, abogados y médicos", explicó a la AFP el servicio de prensa del Ministerio de Economía y Finanzas.

Investigaciones estiman que Italia pierde más de 100,000 millones de euros al año debido a la evasión fiscal.

El plan Cashless, los reembolsos y también la lotería organizada con los recibos de pagos, con premios de millones de euros, "es sin duda un estímulo para respetar la normativa fiscal", reconoció el ministerio.

El gobierno reservó 1,750 millones de euros (unos 2,100 millones de dólares) para para los reembolso en el 2021 y 3,000 millones (unos 3,600 millones de dólares) para el año siguiente.

Todos locos por el cashback pese a la alergia por el efectivo", bromeó Sergio Rizzo en un editorial del diario La Repubblica, cercano a la izquierda.

Según Rizzo, millones de italianos descargaron la aplicación "en pocos días" para beneficiarse de los reembolsos, mientras que se necesitaron "cinco meses" para que el mismo número de personas descargaran la aplicación para poder rastrear los contagios de Covid-19.

Según estudios del Banco de Italia y el BCE, el efectivo representaba en el 2016 el 68,4% de las transacciones y el 58% en 2019, mientras que la media de la zona euro fue del 48% en 2019.

"Paradójicamente no tenemos en cuenta que el amor desproporcionado por el efectivo (...) termina por costarle al Estado italiano 10,000 millones de euros (unos 12,100 millones de dólares) al año, un gasto que indirectamente recae sobre todos nosotros", subraya Il Corriere della Sera.