Inversionistas apuestan por el refugio de la renta fija ante los tambores de recesión en la economía global. Así lo ha reflejado la encuesta de gestores de fondos de agosto que ha elaborado Bank of America Merrill Lynch (BofA), que ha recogido el mayor apetito de los inversores por los bonos, con 43% de los inversores esperando tasas de interés más bajas en los próximos 12 meses, frente a 9% que prevé que serán más altas.

Según ha explicado la entidad, se trata del mayor nivel desde noviembre del 2008, en pleno tsunami financiero tras la caída de Lehman Brothers, que llevó a la Reserva Federal, por aquel entonces liderada por Ben Bernanke, a un abrupto recorte de los tipos de interés hasta 0% en la reunión de diciembre de ese año.

Michael Hartnett, jefe de Estrategia de Inversión de BofA, ha justificado a la apuesta de los gestores de fondos por los bonos a que “los temores a la guerra comercial han elevado los riesgos de una recesión a su máximo en ocho años”.

De los inversores encuestados por BofA, 34% ve ahora probable una recesión en los próximos 12 meses, el nivel más alto desde octubre del 2011.

Los últimos episodios de la guerra comercial están provocando turbulencias en los mercados ante el temor a una recesión global. La semana pasada, la Bolsa de Wall Street registró la mayor caída del año después de que China contestara con una devaluación del yuan a los últimos aranceles impuestos por Trump al gigante asiático.

La tormenta en los mercados llevó a los inversores a tomar posiciones en el bono a 10 años estadounidense, que llegó a tocar mínimos del 2016. También cayó a mínimos históricos el interés de la deuda española a 10 años, mientras que otro de los activos refugio por excelencia, el oro, se disparó a máximos de seis años por encima de 1,500 dólares.

La encuesta también agrega que, dadas las actuales políticas de los bancos centrales, los gestores de fondos consideran que los activos más vulnerables a burbujas están liderados por los bonos corporativos, los bonos gubernamentales, valores estadounidenses y el oro.

A su vez, el informe del banco estadounidense indica que las preocupaciones sobre la guerra comercial aparecen al frente de los principales riesgos para los inversores, seguidos por la persistencia en la impotencia de la política monetaria, la desaceleración de la economía china y la burbuja en el mercado de bonos.

Estímulos de los bancos centrales

Los bancos centrales se preparan para inyectar aire en las economías globales ante el parón por la guerra comercial, ante la debilidad de los últimos datos macro conocidos. La propia Reserva Federal efectuó en su última reunión de julio la primera bajada de tipos desde el 2008 para apoyar la economía.

El Banco Central Europeo también prepara su artillería de estímulos para reanimar la economía de la eurozona, renqueante desde el inicio de año por los vaivenes comerciales y con unos últimos datos macroeconómicos preocupantes en la locomotora de la zona euro, Alemania, que volvió a encender la luz de alarma con la mayor caída de la producción industrial germana desde el 2009 en el mes de junio.