Tras el ciberataque que recibieron distintas instituciones financieras, como casas de bolsa y bancos, en meses pasados donde su sistema fue hackeado, propiciando el robo de al menos 300 millones de pesos, los inversionistas pueden estar tranquilos, pues hasta el momento no se ven movimientos que puedan afectar sus operaciones, indicaron expertos a El Economista.

“Por el momento, no se ve que exista alguna afectación en este aspecto, pasa lo mismo que con las personas, la gente necesita de las instituciones financieras para sus cuentas e inversiones y como la gran mayoría de las inversiones se va para fondos de inversión, por el momento no se ha detectado que haya afectado en los fondos”, dijo Jorge Sánchez Tello, director del programa de investigación aplicada de la Fundef.

“Si vemos los últimos ataques, en términos de las reservas bancarias, la verdad es que es pequeño, es minúsculo (…) monetariamente sí tiene impacto, aunque está siendo limitado por las reservas que los bancos puedan tener”, agregó Rommel García, socio de Asesoría en Ciberseguridad de KPMG.

Sánchez Tello explicó que las casas de bolsa que fueron vulneradas por esta situación deben revisar minuciosamente su regulación para saber qué fue lo que falló y lo que falta para que en un futuro no les vuelva a pasar, pues el capital que manejan es importante.

“Aquí las casas de bolsa, sobre todo porque se dedican a la compra-venta de acciones, fondos, aunque son un mercado pequeño, manejan importantes recursos, entonces también hay que darles esa certeza, porque tienen esa responsabilidad con sus clientes”.

Grupo de respuesta

Rommel García comentó que acciones como la creación del Grupo de Respuesta Inmediata, integrado por autoridades e instituciones financieras, como el Banco de México (Banxico), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la Asociación Mexicana de Bancos, entre otros, es un paso importante para combatir esta situación, pero aún hacen falta más cosas por trabajar.

“El problema de estas operaciones es que son tan sofisticadas que la arquitectura y los sistemas que comúnmente se utilizan y los estándares de seguridad que comúnmente se tienen en México ya no son suficientes para este tipo de prácticas. No solamente es un tema de tecnología, también se necesitan nuevos conocimientos en las personas sobre ciberseguridad y nuevos procesos, los cuales deben ser también incorporados a las empresas”, sostuvo.

El especialista de la Fundef expresó que instituciones como el Banxico y la CNBV deben establecer lineamientos para que se tenga la confianza nuevamente en organismos financieros y darle seguimiento a esta situación, pues, desde su perspectiva, tras la transición entre Agustín Carstens y Alejandro Díaz de León se “durmieron” en el tema, aunque advirtió que deben hacerlo con cautela para no caer en una sobrerregulación.

“(Las instituciones financieras) se tienen que comprometer y seguir invirtiendo en seguridad y, por otra parte, también los encargados deben fijar las reglas del juego, ahí la CNBV y el Banco de México puede intervenir”.

BMV no se vio afectada

El director general de la BMV, José Oriol Bosch, aseguró que la institución bursátil no fue afectada por los hackers, pero por petición del Banxico, el Indeval operó en dicho sistema de contingencia.

“En Bolsa, dentro del grupo tenemos varias empresas y la parte en donde puede haber algún impacto es en Indeval (...) El viernes 27 de abril, por instrucciones del Banxico, nos movimos al sistema de contingencia y hemos estado en él desde entonces, para llevar a cabo toda la operación que teníamos con el Banco de México”, expuso.

erik.paez@eleconomista.mx