El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció el esfuerzo del gobierno mexicano al impulsar la propuesta de reforma de pensiones, pero advirtió que si se aprueba tal como está, podría desalentar la creación del empleo formal.

En un análisis especial divulgado por el organismo, expertos del tema en el Fondo Monetario argumentaron que al aumentar las contribuciones de los empleadores privados de 5.15 a 13.8% durante ocho años, se desanimará a las empresas para contratar empleados formales.

También explicaron que como muchos trabajadores se mueven entre arreglos formales e informales durante sus carreras, se necesitan medidas complementarias para abordar la informalidad y aumentar las densidades de cotización.

Ofrecen como alternativas la reducción de la tasa de cotización al fondo de vivienda (Infonavit); aumentar el periodo de cotización requerido para una pensión completa en el antiguo régimen de prestaciones definidas del sector público y el aumento del límite de edad para obtener pensión completa en el sector público.

En el análisis incluido en uno de los anexos de las conclusiones de la Revisión anual conforme al Artículo IV, explicaron que los cambios propuestos por el staff de expertos del organismo para México, tendrán un costo fiscal mínimo en el corto plazo y un impacto limitado en la informalidad.

El tema de la reforma de pensiones fue abordado esta semana por el ex vicepresidente de  sectores y conocimiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Santiago Levy, que en un foro empresarial observó que aún teniendo un lado positivo, la iniciativa de reforma “no ataca el problema de fondo, pues de todas formas la mitad de los trabajadores terminarán su vida laboral sin una pensión”.

La cara positiva

El directorio reconoció que la iniciativa tal como está puede mejorar la idoneidad y elegibilidad de las pensiones, pero instaron a considerar medidas complementarias para mitigar la informalidad.

Apenas el martes 10 de noviembre, el ex director del IMSS y exvicepresidente de sectores y conocimiento en el BID, Santiago Levy, resaltó “el lado positivo de la iniciativa”:  la propuesta de que la pensión sea proporcional al monto acumulado en las afores y la reducción de las semanas de cotización para adquirir la pensión.

Pero también presentó un lado negativo, que pesa más, y dijo que no ataca el problema de fondo, porque de todas formas, la mitad de los trabajadores terminará su vida laboral productiva sin una pensión, argumentó.

Levy también destacó que “la ejecución (de la reforma) tal como está subirá los costos laborales de las empresas en 7 o 9 puntos porcentuales, encareciéndoles el retiro de los trabajadores formales”.

Qué cambios se plantean

  • 13.8 por ciento sería la aportación patronal, si se aprueba la reforma. Aumentará paulatinamente en un periodo de ocho años.
  • 1.13 por ciento es la aportación del trabajador.Se mantiene igual pese a la reforma.
  • 1,000 semanas de cotización es lo propuesto en la reforma, una reducción de 250 conforme a lo actualmente establecido.
  • 4,345 pesos incrementaría la Pensión Mínima Garantizada.

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