Si la próxima administración que encabezará Andrés Manuel López Obrador cumple con sus promesas de combatir la corrupción, fortalecer el marco legal, impulsar el crecimiento económico y completar la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), se expandirá el acceso a los servicios bancarios y de seguros, consideró la agencia Standard & Poor’s (S&P).

En un documento, la calificadora destaca que la nueva administración empezará a cumplir con su mandato ante un sólido sistema financiero, pues los bancos muestran fundamentales fuertes.

No obstante, aclara, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México ha sido lento desde el 2000, con un promedio anual de 2.2%, mientras que el financiamiento se ha expandido a un ritmo promedio de 11 por ciento.

“Nuestro escenario base considera que el PIB aumentará poco más de 2% en el 2018-2021. Dada la fuerte correlación entre el crecimiento económico y el financiamiento otorgado por los bancos comerciales, esperamos que la cartera total de crédito en el sistema bancario mexicano crezca de 9 a 10% en el 2018 y ligeramente por arriba de 10% en el 2019”, refiere S&P.

Señala que en tanto México presente un crecimiento económico inferior debido al bajo crecimiento en la productividad laboral, a los altos niveles de corrupción, y el ineficiente marco legal, el crecimiento del crédito se dará a un ritmo más lento que en otros países de América Latina.

“Consideramos que los esfuerzos de la administración de AMLO para reducir la economía informal, combatir la corrupción y fortalecer el marco legal del país, podrían expandir los servicios bancarios a un mayor número de sectores económicos y a un mayor número de los potenciales acreditados individuales”, puntualiza.

Estima también que el sólido marco regulatorio continuará respaldando al sistema financiero mexicano, y no prevé una flexibilización de las regulaciones bancarias.

La agencia destaca de igual forma que las iniciativas del nuevo gobierno incluyen el fomento del financiamiento a más sectores económicos, ya que López Obrador propuso el uso de los bancos de desarrollo como una herramienta contracíclica para impulsar el crecimiento económico.

Riesgos de corto y mediano plazos

S&P menciona que si las negociaciones del TLCAN no tienen éxito, el sistema bancario mexicano está bien posicionado para absorber las repercusiones, pero la ruptura podría generar volatilidad para el peso mexicano, lo que aumentaría la inflación, se incrementarían las tasas y ello presionaría la capacidad de endeudamiento de las familias y la reduciría la demanda de crédito.

“Por otra parte, el efecto perjudicial de un ineficiente marco legal y de los altos niveles de corrupción evita que la inversión y el consumo aumenten, lo que refleja una inestable confianza pública y empresarial. En nuestra opinión, si la administración de AMLO no logra tener un impacto en estos problemas o si tales esfuerzos carecen de credibilidad, las condiciones operativas para los bancos comerciales y aseguradoras, podrían empeorar”, añadió.

Asimismo, añade, si el nuevo gobierno no logra mover parte de la fuerza laboral a la economía formal o reducir la disparidad del ingreso, no se prevén mejoras significativas en la penetración bancaria.

¿Qué pasará con las aseguradoras?

En materia de las compañías aseguradoras, S&P comenta que, dado que las grandes empresas que participan en el sector energético son grandes usuarias de contratos de seguros y fianzas, se espera que haya una mayor demanda de estos productos; mientras que el repunte de actividades secundarias o adicionales relacionadas con la extracción del petróleo y producción de energía serían atractivas para el sector.

Adicional a ello, dice, las propuestas de infraestructura del nuevo gobierno, impulsarían más el crecimiento de las primas, lo que ampliaría la diversificación del producto. “Las mejores condiciones de operación para las instituciones de financiamiento también se traducirían en dinámicas positivas para el seguro de vida, automotriz y de daños”.