Ampliar la infraestructura necesaria para realizar pagos digitales es el gran reto para permear esta modalidad en la cotidianidad de la economía en México, consideraron expertos durante el Finnosummit 2018.

Durante el panel El Futuro de Pagos y el Comercio Electrónico, los expertos de Visa, IBM y Conekta coincidieron en que el manejo de efectivo es un lastre para el crecimiento económico de cualquier nación, por lo que se deben impulsar políticas públicas para transitar hacia una economía más digital.

“Vemos que a largo plazo el futuro de pagos en México pasa por construir infraestructura. Por ejemplo, en un país tan grande como México tenemos menos de 1 millón de terminales (puntos de venta) (...) son pocas para la geografía del país, estamos hablando de menos de 1,000 terminales por cada 100,000 habitantes”, indicó Rubén Salazar, vicepresidente de Productos para América Latina de Visa.

De acuerdo con el Banco de México, a diciembre pasado existían 961,949 terminales puntos de venta, es decir, un crecimiento de 7.5% respecto al mismo periodo del 2016.

En este contexto, Salazar explicó que es un tema que involucra a varios actores: desde el usuario, las políticas públicas, así como las instituciones financieras.

“Los medios de pago son un modelo de varias vías. Tenemos que crear terminalización, tenemos que crear para que esto (pagos digitales) suceda, mover pagos a la nube y al mismo tiempo involucrar a los bancos o transmisores (de dinero)”, explicó Salazar.

Para Alberto Jiménez, líder de Producto de IBM, si bien en México hay un reto de inclusión financiera, este concepto también debe abarcar la digitalización, con el fin de tener una mayor adopción de pagos móviles.

“El reto hacia adelante no sólo es inclusión financiera. A veces llamamos inclusión financiera, porque una persona sacó una tarjeta de cheques, de ahorro, pero todavía está excluida digitalmente. Entonces, tenemos que pensar en una inclusión digital, que tiene un efecto más poderoso en la vida de los consumidores”, expuso Jiménez.

Faltan iniciativas del gobierno

Los expertos destacaron los problemas del uso de efectivo en una economía y sugirieron que la reducción de este medio de pago comience desde iniciativas gubernamentales.

“Para nosotros el efectivo es el más alto competidor. En el ecosistema, todos nos beneficiamos cada vez que eliminamos el efectivo de una transacción”, comentó Salazar.

De acuerdo con Irving Wladawsky-Berger, profesor de la Sloan School of Management del MIT, el manejo de efectivo representa un alto riesgo de seguridad para las personas involucradas en la transacción. “El costo del manejo de efectivo es enorme”.

El directivo de IBM explicó que una forma de reducir el efectivo puede llegar desde las entidades gubernamentales, por medio de los pagos que realizan a los mismos burócratas.

“El reto, creo, es encontrar la forma en que los generadores de liquidez, como los empleadores, los gobiernos locales y el federal, se digitalicen”, expresó.

“Conforme —añadió— se siga pagando en efectivo, hay un costo demasiado alto para el consumidor final”.

Para Cristina Randall, cofundadora de la plataforma Conekta, una de las soluciones es involucrar a otros actores para digitalizar la economía, como las marcas de tienda de conveniencia.

Al respecto, el directivo de Visa expresó: “Oxxo es un ejemplo a nivel global de cómo manejar un programa de prepago, deben de de andar en unas 10 millones tarjetas de prepago emitidas y es muy eficiente, porque han permitido utilizar su red física”.

Los expertos coincidieron en que la reducción del uso del efectivo podría tardar unos años más; sin embargo, ya se han dado adelantos importantes, pero es un proceso que ya es real en otros países.

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