Fitch Ratings ve un escenario desafiante para la banca en México en el 2020 por la crisis generada debido a la pandemia del Covid-19, pero también por la baja en el precio del petróleo y el impacto de ello en la economía.

En un webinar, Alejandro Tapia, director senior de instituciones financieras de Fitch Ratings México, explicó que si bien los bancos comerciales se han mantenido resistentes al crecimiento lento de la economía y, de hecho, en el 2019 terminaron con crecimientos, hoy la condiciones se han agravado, lo que justifica que la agencia mantenga la perspectiva Negativa del sector.

Detalló que los riesgos a la baja para el pronóstico de crecimiento de la economía mexicana han deteriorado las condiciones, por lo que se esperan presiones que afecten las ganancias de los bancos, además de la reducción de tasas de interés (que seguirá) y el aumento de los costos crediticios.

El especialista consideró, no obstante, que los criterios contables especiales que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores autorizó en días pasados para que los bancos puedan aplazar el pago de los créditos por parte de sus clientes, derivado de la contingencia por el coronavirus, podrían mitigar temporalmente los probables impactos en la cartera vencida, estimaciones preventivas y rentabilidad.

El directivo de Fitch destacó que, pese a que la banca en general está bien preparada para enfrentar este choque en el corto plazo, además de que el regulador ha aprobado iniciativas para apoyar al sector ante esta coyuntura, sí habrá un impacto y el tamaño de éste dependerá de la severidad y de cuánto dure.

“Fitch considera que el crecimiento bajo de cartera de préstamos que se espera para el 2020 tenga un impacto alto para todos los bancos porque presionarán la generación de utilidades. Si bien hay una oportunidad de crecimiento por la baja bancarización y facilidades, consideramos que la prudencia de los bancos mexicanos en situaciones de estrés tendrá un efecto en la dinámica del crédito”, refirió.

Bancos chicos, los más afectados

El directivo de Fitch mencionó que, dada la experiencia y una base de negocios más diversa, el impacto de esta situación se espera que sea moderado en los bancos más grandes que operan en el sistema.

En tanto, en los medianos y pequeños, el impacto será mayor por la concentración del negocio, ya que atienden a sectores muy específicos que a su vez ya están teniendo impactos en su economía, como son las pequeñas y medianas empresas (pymes) y el sector de las familias.

En este sentido, destacó que el impacto dependerá de cómo los bancos adopten los criterios contables especiales, ya que éstos pueden mitigar el registro de cartera vencida de forma temporal. “Estimamos presiones moderadas de capitalización de los bancos grandes”.

En el tema del fondeo y capital, Tapia mencionó que también en los bancos grandes se espera un impacto menor, además de que el llamado de parte de la autoridad para no pagar dividendos, puede beneficiar los indicadores de solvencia. Esta situación, sin embargo, no será igual para los bancos pequeños.

Ventajas

El directivo de Fitch consideró que el sector bancario mexicano cuenta con ciertas ventajas, como es el marco regulatorio, el cual es más robusto en su comparación con otros países de la región.

“La implementación de Basilea III ha aportado para tener niveles de capitalización suficientes para poder absorber este tipo de crisis. También la exposición a la polarización es relativamente baja (...) sin dejar de lado que dentro de esta crisis si pudieran tener impactos, estructuralmente pudieran estar preparados”, puntualizó.

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