Para la plataforma de fondeo colectivo de deuda Doopla, aunque la emisión de las disposiciones secundarias representa un avance importante, también hay aspectos que podrían dificultar su operación.

De acuerdo con la plataforma, estos tres factores son: los límites de inversión, la figura de inversionista experimentado y un requerimiento de avales para el financiamiento de esquemas de alineación de incentivos.

“El artículo 49 (de las disposiciones secundarias) hace referencia a que las plataformas de financiamiento colectivo deberán establecer una fórmula que impidan que un mismo inversionista realice compromisos de inversión que superen cierto porcentaje”, detalló la plataforma.

Doopla indicó que valora la diversificación de inversión, pero considera que se deben incorporar algunos términos y así se cumpla con la protección al inversionista.

Asimismo, consideró que el artículo 50 de dichas disposiciones, en el cual figura el término de inversionista experimentado, tiene características muy restrictivas para cumplir con esta clasificación.

“Para ser considerado como uno (inversionista experimentado), se deben cumplir dos requisitos fundamentales: el primero, el inversionista debe tener al menos 12 meses de experiencia invirtiendo en las plataformas; y el segundo, el monto de inversión, la cual debe ser de 550 mil Udis, cifra que supera los 3 millones de pesos”, apuntó Doopla sobre estas medidas supuestamente “restrictivas”.

Respecto al artículo 51 de dichas disposiciones, el cual toca el tema de la autorización de financiamiento para fondear esquemas de alineación de intereses (lo que se conoce como skin in the game), la plataforma considera restrictivo que los accionistas de las fintech avalen dichos préstamos

La alineación de intereses es un concepto incluido en la ley fintech por el cual los accionistas de una plataforma de fondeo colectivo deben de ser partícipes en el riesgo de un proyecto que se publique en ella, mediante un porcentaje de su capital.

Para aquellas fintech que no prestan de su balance, pueden adquirir un financiamiento externo y así cumplir con la medida; sin embargo, las plataformas consideran una restricción que los accionistas de las mismas sean los avales de estos créditos.

“Finalmente contamos con la Ley Fintech junto con sus disposiciones generales, lo que brinda certeza jurídica, fomenta la sana competencia, atrae una mayor inversión institucional local y extranjera. No obstante, reconocemos que hay mejoras por realizar y que impulsen a la industria y empoderen a los usuarios”, comentó Juan Carlos Flores, director general de Doopla.

Según Flores, se buscará el diálogo con el nuevo gobierno para poder hacer eco respecto a las consecuencias que podrían existir por las medidas ya mencionadas.

“Doopla.mx anuncia que en breve estará dando inicio al proceso interno para que en los próximos meses se haga la formalización de solicitud como Institución de Tecnología Financiera (ITF) esperando lograr una respuesta favorable”, concluyó.