Durante el 2017, el crédito de la banca comercial al sector privado mostró una desaceleración en su crecimiento, y en noviembre de ese año (el último reporte que se tiene hasta la fecha) el dinamismo siguió con su moderación. En este sentido, BBVA Research estima que el actual entorno (de elevada inflación y alza de tasas) podría generar hacia adelante una mayor cautela de empresas y personas para tomar financiamiento.

“En adelante, la percepción de un entorno menos favorable para la inversión y el consumo podría generar una mayor cautela en la toma de decisiones para contratar financiamiento por parte de hogares y empresas”, señala.

En un documento, el área de estudios económicos de BBVA Bancomer destaca la desaceleración que los diferentes segmentos del crédito tuvo en el 2017, como consecuencia del entorno económico.

“En noviembre del 2017 el saldo del crédito vigente total otorgado por la banca comercial al sector privado creció a una tasa nominal de 10.6 (3.7% real), 1.9 puntos porcentuales por debajo de la tasa observada el mes previo (12.5%) y 6.4 puntos por debajo de la registrada en noviembre del 2016 (17.0%)”, detalla.

En lo referente al crédito al consumo, BBVA Research refiere que éste mostró un crecimiento anual nominal en noviembre pasado de 8.2 (1.5% real), lo que resultó igual a la tasa observada en octubre, pero 4.7 puntos porcentuales menos que en su comparación anual.

Aquí, expone que en ese mes el dinamismo registrado por las tarjetas de crédito y los créditos personales fue suficiente (sobre todo por efecto de la campaña el Buen Fin) para compensar la desaceleración del resto de los segmentos de crédito al consumo.

“La estabilidad del crédito al consumo podría estar asociada al desempeño favorable de las ventas durante el Buen Fin. Sin embargo, la pérdida de dinamismo en varios sectores de la actividad económica y una mayor inflación impactaron negativamente el desempeño del resto de los segmentos de crédito”, señala.

Al respecto, destaca la baja que hubo en los créditos para la adquisición de bienes de consumo duradero y el que se haya mantenido el ritmo de los financiamientos vía nómina.

“Así, aunque el repunte en la cartera de tarjetas  y créditos personales contribuyó a mantener estable la tasa de crecimiento del crédito al consumo durante noviembre, otros indicadores apuntan a que en adelante podría continuar la moderación en el dinamismo de este segmento: en noviembre la inflación anual registró de nuevo un alza respecto al mes previo (6.63 contra 6.37% en octubre), por lo que es de esperarse que continúe el impacto negativo sobre los salarios reales y la resultante moderación en la demanda interna asociada a la pérdida del poder adquisitivo de los hogares”, enfatiza.

En lo referente al crédito empresarial, BBVA Research recuerda que en noviembre del 2017 el saldo de crédito vigente creció a una tasa anual nominal de 12.1 (5.1% real), 3.6 puntos porcentuales menos a la observada en el mes anterior, y 10.0 puntos por debajo de la registrada en noviembre del 2016 (22.2 por ciento).

“De esta forma, el desempeño que ha tenido la cartera a empresas continúa asociado al comportamiento que han mostrado los distintos sectores de la economía durante el año y al incremento paulatino en las tasas de interés que refleja los ajustes realizados en la tasa de referencia de política monetaria”, enfatiza.

En cuanto al crédito para vivienda, BBVA Bancomer argumenta que éste creció 8.9% a tasa anual nominal (2.2% real), menor a la tasa observada el mes previo (9.2 por ciento).

“El deterioro en las expectativas sobre el dinamismo de la economía y el efecto rezagado que podría darse sobre el comportamiento de las tasas de interés podrían estar persuadiendo a los hogares de contratar este tipo de financiamiento a largo plazo”, señala.

eduardo.juarez@eleconomista.mx