La nueva Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita tendrá complicaciones para su implementación por los costos de inversión en sistemas y capacitación, que podrían hacer que se convierta en una ley más bien recaudatoria.

Así lo advirtió el presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), José Antonio Quesada, en conferencia de prensa, al mencionar que las áreas más afectadas de los nuevos sujetos obligados serán las de recursos humanos y ventas, porque tendrán que contar con personal más especializado para sensibilizar a los clientes sobre los requisitos para llevar a cabo una operación o servicio a partir de ciertos montos.

Explicó que, por esa razón, se prevén incumplimientos parciales que harán que se apliquen las cuantiosas sanciones que se podrían interpretar como un terrorismo recaudatorio. Consideró que el reglamento que aún falta por emitirse podría ser más estricto que la propia ley.

Quesada estimó que si bien no se harán grandes inversiones como representó para el sector bancario en sistemas y proceso para prevenir y combatir el lavado, les implicará gastos en cambios en sus procesos de operación y administración de sus negocios afectando sobre todo a las empresas de menor tamaño.

Habrá pymes que pueden ser muy honestas, pero pueden ser sancionadas con multas onerosas por no estar preparadas para cumplir con la nueva ley, con lo cual se corre el riesgo de que la nueva normatividad se convierta en una fuente de recaudación de recursos , alertó.

Estableció que si bien no se harán fuertes inversiones como lo hizo la banca para monitorear movimientos y cruces de operaciones de sus productos, sí representará una inversión adicional en sus sistemas de Tecnologías de Información para no incurrir en sanciones económicas.

El problema no está en el espíritu de las leyes, sino en quién las aplica, por lo que podría ser un terrorismo recaudatorio , advirtió.

Entre otros impactos, mencionó que la nueva ley originará cambios en la forma de interactuar con los clientes de los contadores, notarios, vendedores de autos y asesores financieros.