A pesar de los vaivenes en Bolsa y de que los ingresos no acaban de despegar, los grandes banqueros de Estados Unidos impulsaron su retribución 9% en el 2018 gracias al incremento generalizado de los beneficios netos.

Brian Moynihan, consejero delegado de Bank of America (BofA), fue el directivo del sector que más vio impulsado su salario, con 26.5 millones de dólares percibidos el pasado ejercicio, 15% más. El banco que dirige Moynihan ganó 54% más en el 2018, hasta un resultado récord de 28,150 millones de dólares. Gracias a este impulso, el consejero delegado mantuvo su salario base en 1.5 millones de dólares, pero percibió 25 millones de dólares en acciones, la mitad de los cuales estaban condicionados a la evolución del Bank of America.

Jamie Dimon, primer ejecutivo de J.P. Morgan, fue el banquero que más ganó. Dimon percibió 31 millones de dólares, 5% más, en un año en el que el mayor banco de Estados Unidos por activos gestionados y capitalización ganó cerca de 32,500 millones de dólares, 33% más. La retribución de Dimon incluye un salario base de 1.5 millones de dólares y un variable de 29.5 millones de dólares.

Tras Dimon figura James Gorman, consejero delegado de Morgan Stanley. Pese a la desaceleración del negocio en la recta final del ejercicio, el banco de inversión disparó 43% el beneficio el año pasado, hasta 8,750 millones de dólares. Gracias a ello, Gorman percibió 29 millones de dólares, 7% más.

Según los registros remitidos a la SEC (el regulador de las bolsas de Estados Unidos), la retribución del directivo se reparte en un salario base de 1.5 millones de dólares, un bonus en efectivo de 6.9 millones de dólares, acciones en diferido por otros 6.9 millones y el pago de 13.9 millones en títulos condicionado al resultado del ejercicio.

Por su parte, Michael Corbat, consejero delegado de Citigroup, fue capaz de borrar las pérdidas en el 2017 del banco, que ganó algo más de 18,000 millones de dólares el pasado ejercicio. Gracias a esta transformación, Corbat percibió 24 millones de dólares, 4.3% más, con un sueldo base de 1.5 millones de dólares, un pago extraordinario en efectivo de 6.75 millones, acciones por 7.88 millones y otros 7.88 millones basados en el recorrido de la entidad a largo plazo.

Mientras, David Solomon, consejero delegado de Goldman Sachs, se estrenó en el cargo con una retribución de 29 millones de dólares, 7% más. El directivo, que asumió el puesto en octubre de manos de Lloyd Blankfein, elevó su salario neto hasta 1.89 millones de dólares y percibió 21.1 millones de retribución variable en un año en el que el banco de inversión disparó 144% su beneficio, hasta 10,460 millones de dólares.