El ministro de Finanzas británico, George Osborne, anunció la instauración de un impuesto sobre el volumen de negocios de los bancos que operan en el Reino Unido, que entrará en vigor el próximo año y aportará unos 2,000 millones de libras anuales.

Este impuesto forma parte de un acuerdo alcanzado con Francia y Alemania, que deben anunciar este martes medidas similares, agregó Osborne, precisando que en el caso de Gran Bretaña la tasa empezará a aplicarse en enero de 2011.

En vísperas de la reunión del G-20 prevista este fin de semana en Toronto, Canadá; el ministro precisó que Gran Bretaña seguiría trabajando con el resto del potencias desarrolladas y emergentes del bloque para desarrollar un impuesto más amplio a las actividades bancarias.

Más recortes al gasto público

Gran Bretaña recortará otros 17,000 millones de libras del gasto público y congelará los sueldos de los funcionarios durante dos años, anunció Osborne, al presentar su presupuesto de emergencia al Parlamento.

"Dado que el déficit estructural es peor de lo que nos dijeron, mi presupuesto hoy implica más reducciones en el gastos de los departamentos de 17,000 millones de libras (25,000 millones de dólares, 20,000 millones de euros) antes de 2014/15", anunció Osborne.

"Lo cierto es que este país estaba viviendo por encima de sus medios cuando llegó la recesión, y si no enfrentamos el tema de los sueldos y las pensiones, se perderán más empleos", agregó. "Por eso el gobierno pide al sector público que acepte una congelación de los sueldos durante dos años".

El ministro del nuevo gobierno de coalición entre conservadores y liberal demócratas surgido de las elecciones del 6 de mayo estimó por otra parte que el objetivo del gobierno era reducir la tasa de desempleo al 6,1% en 2015, contra 8.1% este años.