El presidente ejecutivo de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, afirmó que las declaraciones de Greg Smith, ex directivo de ese banco, no reflejan los valores que impulsa esa institución, ni concuerda con lo que piensa la amplia mayoría de trabajadores de Goldman Sach.

Este miércoles, el diario New York Times publicó en su página de opinión las declaraciones de Smith en la que anunciaba su dimisión y afirmaba que varios directores de la firma de Wall Street se han referido peyorativamente a sus propios clientes como "marionetas".

Las acciones de Goldman Sachs retrocedieron 3.34% en la bolsa de Nueva York.

En una columna de opinión para la edición del miércoles del New York Times, Greg Smith, quien trabajaba en derivados financieros, dijo que Goldman se ha vuelto "más tóxica y destructiva de lo que nunca he visto".

Me disgusta como gente insensible habla de estafar a sus clientes. En los últimos 12 meses he visto a cinco diferentes directores gerentes referirse a sus clientes como 'muppets' (marionetas)", dijo Smith en el diario.

En el Reino Unido, muppet se usa despectivamente para hablar de alguien a quien se considera simple o ignorante.

El hasta ahora responsable del negocio de derivados de capital estadounidense en Europa Oriente Medio y África acusaba a la entidad de alejarse de sus valores tradicionales y preocuparse más por ganar dinero que por hacer lo mejor para sus clientes, como demuestra el hecho de que, según denuncia, los trabajadores del banco hablen incluso en sus reuniones de "timar a los clientes".

Smith no dio más detalles sobre esa acusación en su texto, en el que dijo que trabajó 12 años en el banco y dimitió el miércoles.

La carta del ex banquero provocó una tormenta de comentarios en Twitter y otros medios sociales.

GOLDMAN RECHAZA CALIFICATIVOS

En su respuesta, Blankfein señala que en una compañía del tamaño de Goldman no es sorprendente que haya personas que puedan sentirse "descontentas", pero inciden en que estas no representan ni deberían hacerlo a una entidad de más de 30.000 empleados.

"Ni que decir tiene que nos decepciona leer las afirmaciones realizadas por este individuo, que no reflejan nuestros valores, nuestra cultura y lo que piensa la amplia mayoría de los trabajadores de Goldman Sachs sobre la entidad y el trabajo que hace en nombre de nuestros clientes", aseguran en una carta remitida a su plantilla.

Reconocen que todo el mundo tiene derecho a tener su propia opinión, pero remarcan que es "desafortunado" que se amplifique a una posición individual en un periódico y se le dé más relevancia que a la información "periódica, detallada y minuciosa" que han proporcionado la empresa y encuestas públicas e independientes sobre el entorno de trabajo.

Señala que una reciente encuesta de personal realizada al 85% de su plantilla, 89% piensa que la entidad ofrecer "un servicio excepcional" a sus clientes. Un porcentaje similar se registró en el grupo que engloba a los 12,000 directivos de la entidad, al que pertenecía Greg Smith.

Asimismo, recuerda que cualquier trabajador tiene a su disposición un mecanismo para expresar de forma anónima sus preocupaciones. "No tenemos constancia de que el escritor de este artículo haya expresado sus dudas a través de esta vía; sin embargo, si un individuo expresa alguna preocupación, la examinamos cuidadosamente, y así lo haremos en este caso", agrega.

Estamos lejos de ser perfectos, pero donde la entidad ha visto un problema ha respondido de forma seria y a fondo", incide Blankfein.

POLÉMICA

Goldman Sachs, cuarto banco de inversiones del mundo el año pasado, según la clasificación de ingresos por comisiones de Thomson Reuters y Freeman Consulting, fue descrito una vez como "un gran calamar vampiro" en la revista de música Rolling Stone.

La referencia aludía a su gran influencia en la política y los negocios.

En los últimos años, la entidad se ha enfrentado a una serie de incidentes muy publicitados que han dañado su imagen, después del amago de colapso del sistema financiero mundial.

Uno de sus banqueros, Fabrice Tourre -que se refería a sí mismo como "fabuloso Fab" en correos electrónicos- sigue envuelto en demandas en EU, acusado de engañar a compradores de un complejo instrumento crediticio.

Hace dos años, el presidente ejecutivo de la firma, Lloyd Blankfein, causó una tormenta mediática al decir que como banquero sólo estaba haciendo "el trabajo de Dios", defendiendo los altos sueldos de la banca y el papel que sus instituciones juegan en la economía.

A comienzos de este mes, el jefe de relaciones públicas de Goldman Sachs, Lucas van Praag, dejó el banco tras muchos años en el puesto, y fue reemplazado por Richard "Jake" Siewert, un veterano de los gobiernos de Bill Clinton y Barack Obama.

RDS/ APR Con información de Eleconomista de España y Agencias.