Ante la digitalización de la economía, los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) buscan llegar a un consenso para poder gravar a grandes empresas tecnológicas, como Amazon, Google, Facebook y Apple, que han logrado eludir o disminuir el pago de sus impuestos gracias a las reglas actuales.

Lo anterior deriva de un mandato de los ministros de finanzas del G20 para trabajar en las implicaciones fiscales de la digitalización, por lo cual más de 110 países y jurisdicciones acordaron revisar los retos y llegar a una solución consensuada para el 2020.

De acuerdo con el “Informe Provisional de los Desafíos Fiscales derivados de la Digitalización de la Economía”, la OCDE encontró tres grandes retos en materia fiscal que han generado estas empresas tecnológicas, que en los últimos años alcanzaron un impresionante desarrollo.

El primero de ellos refiere a la actividad de una empresa en un país sin tener una presencia física; es decir, una filial establecida. De esta manera, la empresa logra acercarse a clientes de todo tipo y beneficiarse de las interacciones que tiene con ellos o entre ellos.

“La digitalización de la economía ha permitido a las empresas ubicar varias etapas de sus procesos de producción en diferentes países y, al mismo tiempo, acceder a un mayor número de clientes en todo el mundo (...) permite que las empresas participen intensamente en la vida económica de una jurisdicción sin presencia física significativa o ninguna, por lo que se logra una escala local operativa sin masa local”, explicó la OCDE en su informe previo a la reunión de dos días que empezará hoy con el G20 en Buenos Aires, Argentina.

El segundo reto observado es la dependencia de las compañías respecto a los activos intangibles, como lo es la propiedad intelectual. Dichos activos, agregó la organización, pueden ser un importante factor de valor para el negocio.

Por último, otro de los retos que exponen los países y jurisdicciones es el uso de los datos personales de los usuarios para que las compañías tecnológicas, de acuerdo con el perfil del cliente, puedan implementar los anuncios que sean atractivos para éste.

“Las transacciones en todo el mundo y las interacciones directas con una base global de clientes serán cada vez más digitales, lo que implica que más empresas se beneficiarán de la recopilación de datos, el análisis y su posible monetización en el futuro. Algunas empresas monetizan los datos de los clientes directamente mediante la venta de anuncios en línea dirigidos a clientes en un lado del mercado diferente; otras empresas utilizan los datos recopilados principalmente para mejorar sus operaciones, diseño de productos o actividades de marketing”, explicó la OCDE.

En el informe queda claro que si bien la mayoría de los países está de acuerdo en actuar ante la digitalización de la economía, el introducir medidas provisionales genera ciertos desacuerdos, ya que algunos países consideran que éstas generarían más riesgos y consecuencias adversas.

“Hemos delineado la complejidad de los problemas y hemos puesto el acento sobre la importancia de buscar un acuerdo internacional, para nuestras economías y para el futuro del sistema normativo. La OCDE está lista para acompañar a los países en su búsqueda de una comprensión común de los desafíos fiscales de la digitalización de la economía, así como de soluciones a largo plazo”, indicó José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE en un comunicado.