La única forma en que México puede hacer frente a la reforma fiscal de Estados Unidos (EU) para seguir siendo competitivo y sin afectar sus finanzas públicas es generalizando el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y eliminando el 10% que se cobra en dividendos, indicó el fiscalista Herbert Bettinger, socio fundador de Bettinger Asesores.

“La única salida que tenemos es el IVA generalizado, existen alrededor de 120 millones de mexicanos que comen y eso quiere decir que hay consumo (...) con el IVA generalizado podríamos recaudar tres puntos del Producto Interno Bruto (PIB)”, dijo al presentar México, su desequilibrio ante la reforma fiscal de EU.

Aclaró que el IVA generalizado debe ir acompañado de una exención en productos que pertenecen a la canasta básica, esto con el fin de no afectar a las familias más vulnerables.

Sentenció que independientemente de quién gane las elecciones presidenciales el próximo mes de julio, se debe eliminar la tasa cero a alimentos y medicinas.

“Sea quien sea el ganador, los partidos ya deben de estar trabajando, conozco a uno que ya está trabajando, los otros dos no sé (...) las cifras no nos dan”.

Los productos a tasa cero son un subsidio, y ello implica que se abran empresas o fábricas en el extranjero en vez de que el dinero se quede en México, expuso.

“No podemos seguir viviendo con eso (...) El IVA generalizado ha sido una batalla política y mediática. La primera batalla fue convencer al PRI que quitara ese candado (...) si queremos ser un país de vanguardia, tenemos que ser congruentes, no es posible que no se cobre impuesto sobre un helado o los frijoles”.

Esta propuesta es similar a la que han hecho diversos grupos del sector empresarial, en el que también han solicitado al gobierno federal que se quiten los límites de deducciones en prestaciones laborales.

Las peticiones se realizan principalmente ante la reducción de la tasa corporativa que se redujo de 35% al 21% en EU y que pone a México como un país costoso en material fiscal, pues su tasa de impuesto corporativo se ubica en 35 por ciento.

“La tasa compuesta (federal y local) es de 25% en EU, Hacienda dice que en México es de 27% y el promedio de países de la OCDE se ubica en 22.82%, es decir, estamos muy altos”.

Bettinger mencionó que también proponen reducir el Impuesto Sobre la Renta (ISR) que se cobra a las empresas a 25%; mientras que la tasa efectiva a personas físicas se ubique en 28 por ciento.

Refirió que antes de la reforma fiscal de EU, la tasa corporativa se ubicaba en 50.47%, frente al 47.80% que se registra en México, es decir, era menor, pero con la entrada en vigor de la reforma, la tasa corporativa del país vecino se redujo a 39.80 por ciento.

“Si no se hace algo, no vamos a tener más inversión, lo más probable es que migren porque allá hay seguridad y estabilidad fiscal y financiera (...) Nos podemos quedar como un país estancado y para tener más inversión debemos tener la posibilidad de ser un país abierto”, advirtió.

Expuso que actualmente 22% de los ingresos del gobierno federal provienen de la recaudación empresarial, 21.6% de personas físicas, 14% de seguridad social, 1.8% del predial y el 40% lo representa el consumo, pero como se devuelve este cobro, el gobierno se queda sin estos recursos.

El fiscalista aseguró que uno de los mayores daños que se está teniendo en material fiscal a las empresas es el 10% que se cobra a dividendos.

“Ese 10% es un costo muy alto para las empresas. Mientras que el gobierno no piense en bajar las tasas impositivas y un aliento al PTU, estamos fuera de foco (...) En el PTU se requiere una reingeniería y hacerlo más atractivo”.

erp