México tiene un gasto en pensiones del 8% del PIB, el menor nivel de los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) cuyo promedio es del 18%, pero reformas como la de la pensión universal podrían aumentar ese margen, afirmó Vitalis.

Jonathan González, actuario de esta firma especializada en planes de pensión privados, destacó que el constante envejecimiento de la población mundial, aunado a las crisis financieras, han presionado a los países a reformar sus sistemas de pensiones en los últimos años, a fin de garantizar su viabilidad.

En su edición 2014, la OCDE publicó un estudio donde menciona que de sus países miembro, la esperanza de vida al nacer se ha incrementado 2.4 año por década de 1950 a 2012, es decir, la expectativa de vida al nacimiento ha pasado de 67 a 82 años en dicho periodo describió.

Para enfrentar el problema, entre febrero de 2012 y septiembre de 2014, la mayoría de las naciones de la OCDE realizaron reformas.

Una de las medidas ha sido limitar el incremento a las pensiones que estaban indexadas generalmente con la inflación y por ejemplo, en Finlandia no podrán aumentar más del 0.4% en 2015, y Grecia ha suspendido la indexación entre 2011 y 2015.

A decir del experto, México tiene que hacer, al igual que otros países, un doble esfuerzo para dar bienestar y estabilidad económica a las personas en su retiro, al tener la menor tasa de reemplazo de un trabajador con ingresos promedio del 23%, contra el 67% del promedio de los países de la OCDE.

También es uno de los países con menor gasto en pensiones con respecto del PIB, que es del 8% contra el 18 de la OCDE.

Es por ello que el rol de las pensiones privadas y los esquemas de ahorro voluntario son fundamentales para una vida digna en la vejez. El reto que se tiene es crear conciencia de la situación que se avecina para tomar medidas preventivas antes de que sea demasiado tarde , destacó González en un análisis.

Precisó que de acuerdo con la OCDE, de las opciones más viables para enfrentar los retos que encaran los sistemas pensionarios son: el prolongar el tiempo de cotización, aumentar el nivel de contribución y el aplazamiento en la edad de retiro.

Países como Francia y Luxemburgo han decidido aumentar el número de años cotizados. En el primero es necesario cotizar 41.5 años y para 2030 serán 43 años, mientras que el segundo pasará de 33 a 40 años para 2052.

En el caso de México, dijo, se mantiene el requisito de cotización en 1,250 semanas que es aproximadamente 25 años ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Las cotizaciones han aumentado en sistemas como el austriaco, que pasó del 9 al 9.5% a partir de julio de 2014; en Canadá pasarán del 9.9 en 2011 al 10.8% en 2017; en Francia, empleadores y asalariados tendrán que pagar 0.3% más para 2017; Finlandia 0.4% puntos cada año entre 2011 y 2016 para el sector privado. En México la aportación actual es del 6.5 por ciento.

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