Para el próximo año, el presupuesto que se destine al pago de pensiones y jubilaciones tendrá un crecimiento real de 5.5%, respecto de los recursos que se aprobaron para este año; mientras que los recursos que se destinen a salud, educación y desarrollo social se reducirán en 4.5, 1.8 y 3.4%, respectivamente.

“El gasto en pensiones crece más que otros gastos que requieren atención y que están disminuyendo. A pensiones se irán cerca de 800,000 millones de pesos; mientras que entre salud, educación y desarrollo social se destinarán 503,000 millones de pesos”, expuso en entrevista Leopoldo Somohano, director corporativo de estrategia y desarrollo de negocios de afore Principal.

Esto nos está diciendo que el tema de pensiones es un asunto que debemos atender cuanto antes, que se deben hacer los cambios y las reformas a los sistemas de pensiones para que no lleguemos a tener problemas mayores en el futuro, expuso.

“Los compromisos que se tienen para el pago de pensiones no van a terminar pronto porque la gente está viviendo más años. Antes, se esperaba que este gasto se empezara a reducir en el 2025, pero con el crecimiento de la esperanza de vida se está alargando para el 2040 o incluso para el 2050”.

Mencionó que es tan acelerado el gasto en pensiones del sector público —y sin considerar otros regímenes de pensiones— que para el 2023, este gasto representará en 4.5% del Producto Interno Bruto (PIB).

Refirió que 83% del presupuesto federal del 2018 son gastos obligatorios, es decir, se tiene poco margen de maniobra para hacer políticas públicas que permitan mejorar las condiciones sociales y económicas del país.

DESIGUALDAD EN PENSIONES

Somohano criticó que el gasto en pensiones de los trabajadores del sector público, a pesar de que son un grupo relativamente pequeño, absorben una importante cantidad del presupuesto de egresos de la federación.

Por ejemplo, los trabajadores del IMSS se estima que sean 3.6 millones de personas, para las cuales se destinarán recursos por 334,000 millones de pesos. En el ISSSTE, se pensionarán 1.1 millones de personas y se destinarán recursos por 181,000 millones de pesos y en Petróleos Mexicanos (Pemex) se retirarán 94,000 trabajadores, a los que se les otorgará un presupuesto de 54,000 millones de pesos.

“Es decir, al año en promedio un trabajador del IMSS recibirá una pensión de 90,000 pesos, mientras que un trabajador del ISSSTE una pensión de 165,000 pesos y un trabajador de Pemex 575,000 pesos. Es un gasto excesivo”, afirmó.

UNA NUEVA SECRETARÍA EN PENSIONES

El directivo de Principal recordó la urgencia de crear una secretaría de pensiones que se encargue de crear un sistema más homogéneo en el que todos tengan los mismos beneficios.

“No existe una sola entidad que se encargue exclusivamente del tema de pensiones. El sistema está completamente fragmentado, pues existen más de 1,000 sistemas entre los municipios, gobiernos estatales, dependencias gubernamentales y universidades y no hay alguien que lo esté regulando”.

Recordó que, junto con Valuaciones Actuariales del Norte, se propuso crear un marco de referencia para todos los sistemas de pensiones. “En el corto ni mediano plazo vamos a poder cambiar a un solo sistema de pensiones, pero podemos empezar con un marco de ley, con una entidad regulatoria que los norme, los controle y les ponga parámetros máximos y mínimos”.