La agencia Moody’s destacó que, durante el primer trimestre del año, las ganancias de los principales bancos en América Latina se vieron presionadas por mayores provisiones ante los efectos que dejará el Covid-19.

“En el primer trimestre, la rentabilidad se redujo en un promedio de 25% para la muestra de bancos, como resultado de mayores provisiones para pérdidas crediticias, volúmenes comerciales moderados, bajo apetito de riesgo y actividades deprimidas basadas en comisiones”, destacó en un reporte.

Ahí, la calificadora detalló que los bancos se mantuvieron rentables, pero que las ganancias se redujeron sustancialmente, pues las provisiones para pérdidas crediticias y el fuerte crecimiento de los préstamos corporativos de bajo rendimiento relacionados con el brote de coronavirus fueron factores comunes detrás del bajo rendimiento de los ingresos.

Los ingresos por comisiones en la mayoría de los casos, agregó, indicaron volúmenes comerciales reducidos.

“Las provisiones para pérdidas crediticias aumentaron en el trimestre, cuando los bancos revisaron sus modelos de pérdidas crediticias esperadas, incorporando escenarios macroeconómicos negativos”, argumentó.

De igual forma, la calificadora expuso que la calidad de los activos se mantuvo estable en el trimestre, pero la incertidumbre se cierne sobre el resto del año. “La falta de visibilidad es una preocupación común para los bancos”.

Moody’s resaltó que la mayoría de los bancos de la región publicó métricas estables de calidad de activos, pero la mayoría informó un gran volumen de solicitudes de aplazamiento de pago de préstamos, lo que evidencia el estrés financiero de los prestatarios.

En el caso de México, señaló que casi uno de cada cuatro prestatarios de consumo solicitó aplazamientos de pago, y en Brasil, las renegociaciones de préstamos aumentaron. “En Perú, más de un tercio del total de los préstamos del sistema han sido reprogramados”.

También mencionó que los préstamos problemáticos estaban por debajo del promedio, pero el índice de cobertura de reserva promedio se mantuvo cerca de los máximos de 2019.

Moody’s señaló que la disminución de las ganancias, el crecimiento de los préstamos relacionados con la fuerte actividad de los clientes de Covid-19 y la volatilidad del mercado, drenaron el capital.

“Los pagos de dividendos en marzo redujeron el capital, pero los pagos reducidos para el resto del año ayudarán a los niveles de capital en los próximos trimestres”.

Añadió que las medidas de alivio de capital por parte de los reguladores latinoamericanos han aliviado las presiones sobre los activos ponderados de mayor riesgo y han resultado en un aumento de las reservas de capital.

De igual forma, refirió que los niveles de depósitos aumentaron, aumentando la liquidez. “La liquidez se mantuvo muy por encima de los requisitos reglamentarios en todos los bancos, con una alta concentración en los bonos del gobierno local”.