El Grupo de las 20 economías líderes lanzará una advertencia contra la complacencia al enfrentar la crisis económica y dirá que los problemas en las finanzas públicas podrían afectar el crecimiento en el largo plazo, según un borrador del comunicado de la cumbre del G-20.

El borrador del documento, obtenido y elaborado antes de que los líderes del G-20 se reúnan en Toronto durante el fin de semana, refleja las diferentes visiones dentro del bloque sobre las rutas que debe tomar la política económica.

El proyecto de declaración, fechado el 11 de junio, señala que la recuperación es "irregular y frágil", con un desempleo en niveles inaceptables. "No hay espacio para la complacencia", agrega.

Al mismo tiempo, sostiene que "los desafíos fiscales en muchos países están creando volatilidad en el mercado, y podrían amenazar seriamente la recuperación y debilitar las perspectivas de crecimiento".

Estados Unidos ha pedido que los gobiernos mantengan sus gastos de estímulo para asegurar que la recuperación económica global no decaiga.

Otros países, como el caso de Alemania, buscan recortar sus gastos prontamente para reducir su deuda y déficit público.

"Aún se necesitan más medidas para enfrentar las causas subyacentes de la crisis financiera global y promover sectores bancarios más responsables y transparentes", sostiene el borrador sin entregar mayores detalles.

Las reformas a la banca alrededor del mundo, junto con mecanismos para asegurar la recuperación de la economía global, serán las prioridades en la agenda del encuentro del fin de semana.

El borrador señala que el G-20 llamará a una conclusión de las prolongadas negociaciones para la liberalización del comercio global y se comprometerá a ampliar su compromiso de no crear barreras a la inversión o el comercio hasta el 2013.

Los países del G-20 se reunirán en Canadá el 26 y 27 de junio en momentos en que Europa trata de aplacar una crisis fiscal y Estados Unidos lucha para solucionar sus problemas de desempleo.

La cumbre se produce también a pocos días de que China liberalizara el tipo de cambio del yuan, una medida demandada por Estados Unidos y otros países por largo tiempo como una parte importante de la búsqueda de equilibrio en la economía global.

El borrador del comunicado aún será sometido a revisiones y negociaciones por los líderes en el encuentro.

El G-20 agrupa a las economías más grandes del mundo y abarca a dos tercios de la población mundial. Entre sus miembros se encuentran Australia, Argentina, Brasil, Indonesia, Japón, México, Rusia, Corea del Sur, Arabia Saudita, Sudáfrica, Turquía, las grandes economías de Europa, Estados Unidos y Canadá.

Comercio, progreso económico

Uno de los acuerdos concretos entre los líderes involucra al comercio. El grupo se mostró contento por haber evitado la tentación de implementar barreras económicas durante la crisis financiera y dijo que seguiría trabajando para eliminarlas.

"Renovamos por tres años, hasta fines del 2013, nuestro compromiso para evitar crear nuevas barreras a la inversión o el comercio, implementar medidas por fuera de la OMC para estimular las exportaciones o imponer nuevas restricciones a las exportaciones u otras barreras", señala el documento.

Este también reiteró el compromiso para buscar un acuerdo en las negociaciones de comercio global dentro de la Ronda de Doha.

"Llevar la Ronda de Doha de la OMC a un exitoso final lo más pronto posible es más importante que nunca. Cada uno de nosotros está listo para hacer contribuciones, y nos comprometemos a dar poderes plenos a nuestros negociadores para tomar las medidas necesarias para avanzar y concluir las negociaciones".

El borrador hace referencia también a las medidas para combatir la corrupción y el cambio climático, pero se enfoca principalmente en la economía, incluyendo en una revisión de los logros desde la última cumbre del G-20 en Pittsburgh.

RDS