Un juicio al banco suizo UBS se abrió este lunes en Francia. Una Corte de París deberá determinar si este gigante mundial de la gestión de fortunas puso en marcha un sistema de evasión fiscal masivo.

Se sospecha que el grupo suizo captó ilegalmente entre el 2004 y el 2012 a una rica clientela a la que incitaba a abrir cuentas no declaradas en Suiza.

La clientela era identificada por los encargados de negocios del banco en recepciones, cacerías o acontecimientos deportivos, para convencerla después de abrir esas cuentas.

Junto a UBS y su filial francesa comparecen también seis altos responsables del banco en Francia y Suiza, entre ellos Raoul Weil, quien era el tercero al mando.

El ex número dos de UBS Francia, Patrick de Fayet, admitió su culpabilidad y podría ser juzgado por separado, según dijeron fuentes judiciales.

Esta y otras disputas procesales podrían hacer que se aplace el juicio, señalaron los abogados defensores. Si no es aplazado, el juicio ante el Tribunal Penal de París durará hasta el 15 de noviembre.

Doble contabilidad

Francia abrió hace seis años una investigación sobre UBS después de que antiguos empleados denunciaran el supuesto sistema de doble contabilidad del banco para ocultar el movimiento de capitales hacia Suiza entre el 2004 y el 2012.

En total, al menos 9,760 millones de euros (10,500 millones de dólares) fueron ocultados al fisco francés, según la unidad nacional de delitos financieros.

UBS será juzgado por “captación bancaria ilegal” y “blanqueo agravado de los ingresos procedentes del fraude fiscal”. Su filial francesa, por complicidad.

UBS AG no solamente habría ayudado a esas personas a eludir el fisco, sino que además realizó una captación ilegal de clientes ya que no disponían de licencia para operar en Francia. Para ocultar los movimientos de capitales ilícitos entre los dos países, el grupo suizo habría implementado una doble contabilidad.

UBS podría ser sancionado con una multa de “hasta la mitad del valor o hasta la mitad de los fondos evadidos”.

Fuera de la sala del Tribunal, un ex banquero estadounidense de UBS, Bradley Birkenfeld, regalaba ejemplares de su libro Lucifer’s Banker.

Birkenfeld sacó a la luz un fraude colosal de UBS para ayudar a unos 20,000 clientes a ocultar miles de millones de dólares a las autoridades estadounidenses entre el 2002 y el 2007 por el que el banco tuvo que pagar una multa de 780 millones de dólares. Sonriente, el estadounidense aconsejó su lectura, “muy instructiva”, a un abogado de UBS, que le respondió que no “había encontrado tiempo para leerlo”.