Francia sigue buscando un consenso en Europa respecto a un candidato para asumir el mando del Fondo Monetario Internacional, dijo el martes el Ministerio de Finanzas, negando los reportes de un acuerdo con Alemania para respaldar al gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney.

El diario germano Frankfurter Allgemeine dijo más temprano el martes que Alemania y Francia acordaron hace un tiempo respaldar a Carney, para ser el nuevo jefe del FMI.

Los líderes europeos nominaron a la actual directora del FMI, Christine Lagarde, para suceder a Mario Draghi en la presidencia del Banco Central Europeo (BCE), lo que dejó abierta la vacante para sustituirla al mando del fondo con sede en Washington.

"No hay tal acuerdo", dijo una portavoz del Ministerio de Finanzas. "Como el ministro ha dicho repetidamente (...) nadie puede decir que tiene el apoyo de Francia. Las autoridades francesas no han tomado una decisión semejante. Creemos que debería haber consenso en torno a un nombre europeo".

Sin mencionar a sus fuentes, el diario dijo que Berlín y París habían acordado originalmente respaldar a Carney para que tomara las riendas del FMI en 2021, pero que este panorama se había adelantado tras el anuncio de que Lagarde pasaría a encabezar el BCE.

El diario destacó que Carney estaría dispuesto para el nuevo rol en Washington a partir de enero.

Un funcionario francés dijo el fin de semana que, aunque Francia estaba al tanto del apoyo creciente para Carney -que tiene ciudadanía canadiense, británica e irlandesa-, existía temor a que el nombramiento de un funcionario canadiense establecerá un precedente.

Carney nació y fue criado en Canadá. En el pasado se desempeñó además como gobernador del Banco de Canadá.

El director gerente del FMI, integrado por la mayoría de países en el mundo, siempre ha sido europeo, aunque en el pasado, economías ricas y emergentes se han mostrado contrarias a esta política.

A pesar de ser el principal pilar financiero del FMI, Estados Unidos no presenta candidatos para ese rol porque, según un pacto informal con sus socios europeos, designa la jefatura del Banco Mundial, el organismo forjado tras la Segunda Guerra Mundial.