Fitch Ratings espera que la calidad de activos y utilidades de la banca mexicana se deterioren en el segundo semestre del 2020 y en el 2021.

En un documento destacó que al segundo trimestre del 2020, el 67% de los bancos con calificaciones internacionales, tienen perspectiva negativa, mientras que el 33% de estas entidades calificadas en escala nacional, tienen perspectiva u observación negativa.

“Las perspectivas y observaciones están impulsadas principalmente por el deterioro del entorno operativo y la crisis del coronavirus”, expuso.

La agencia detalló que las perspectivas negativas y observaciones reflejan las expectativas de Fitch de que las calificaciones de los bancos podrían verse presionadas en el corto o mediano plazos, a medida que se materialice el impacto de la pandemia en la calidad de activos y rentabilidad.

“Los bancos que ingresaron a la crisis con un perfil financiero más débil, como rentabilidad baja o negativa; altos deterioros o colchones más bajos para la absorción de pérdidas, son más vulnerables a una baja”.

Agregó que cuanto más profunda sea la conmoción y menos profunda la recuperación, más tiempo tomará para que los perfiles crediticios de los bancos estén acordes con calificaciones más altas.

Sin embargo, precisó, si la calidad de los activos y el deterioro de las utilidades son menores de lo esperado o si los perfiles se recuperan rápidamente a niveles previos a la pandemia, las perspectivas negativas podrían revisarse a estable o las observaciones negativas podrían retirarse y las calificaciones podrían afirmarse

La calificadora espera que la magnitud del impacto en la rentabilidad y en los índices de calidad de activos, comience a ser más clara a fines de 2020 y en el primer trimestre del 2021.

“Actualmente la incertidumbre  sobre la trayectoria y la tasa de recuperación económica debido a la pandemia, la magnitud aún incierta de las reestructuras tradicionales y los posibles efectos modestos del programa de reestructuración regulatoria recientemente anunciado, podrían seguir prolongando el momento de reconocimiento de pérdidas”.

Reducción de actividad económica, presionará ingresos

Fitch refirió que actualmente la mayoría de los estados de la República continúan en semáforo epidemiológico en naranja o amarillo.

En ese sentido, argumentó que la reducción de la actividad económica dará como resultado un crecimiento crediticio menor y, combinado con tasas de interés más bajas, presionará los ingresos operativos.

Además, señaló, el gasto comercial y de consumo está disminuyendo, lo que afecta las bases de ingresos por comisiones de los bancos.

“Fitch espera una reducción en los ingresos por comisiones e intereses en el futuro previsible, lo que también afectará las ganancias de los bancos”.

La agencia destacó que la participación de los bancos mexicanos en los programas regulatorios de diferimiento de pagos, ha mitigado un aumento en el indicador de cartera vencida, pero persisten los riesgos sobre la calidad de los activos y la rentabilidad.

“Fitch espera que las tasas de morosidad de los bancos alcancen su punto máximo en el segundo semestre del 2020 y en el 2021.

Bancos de nicho, más expuestos

Finalmente, la calificadora consideró que habrá mayores presiones sobre los bancos especializados enfocados en préstamos a pymes o con modelos de negocio concentrados en los segmentos de consumo y micro finanzas.

kg