La agencia calificadora Fitch elevó el viernes la nota de deuda de Grecia al considerar que el país saldrá “con éxito” de la tutela de sus acreedores el 20 de agosto.

La nota griega pasó de “B” a “BB-”, pero se mantiene en la categoría “especulativa”.

La perspectiva de la deuda es estable, por lo que no se espera que cambie en los próximos meses, según Fitch.

“El último examen del programa griego”, apoyado por el Mecanismo Europeo de Estabilidad, “abre la vía a una exitosa salida de ese programa el 20 de agosto”. Grecia saldrá ese día de la tutela de sus acreedores (la zona euro y el Fondo Monetario Internacional) para comenzarse a financiar en los mercados tras varios años de recesión y tres programas de ayuda.

Fitch estima que la viabilidad de la deuda está “apoyada” por los recientes excedentes presupuestales, la expectativa de crecimiento sostenido y nuevas medidas presupuestales que deberían tener efecto en el 2020. Tras los 15,000 millones de euros aportados el 6 de agosto por el Mecanismo Europeo de Estabilidad, Atenas empieza a salir del programa de asistencia con un “colchón de tesorería”, estimó Fitch.

Grecia tiene fondos para financiar su deuda soberana durante 22 meses, dijo Fitch.

A finales del 2009, se destaparon irregularidades financieras y manipulaciones estadísticas cometidas en las cuentas públicas griegas durante años, la magnitud fue tal que la Unión Europea tuvo que acudir al rescate a cambio de duras medidas de ajuste y un duro plan de austeridad.

La crisis financiera mundial del 2008 se transformó en una crisis de la deuda soberana en el bloque europeo y Grecia fue uno de los primeros cuatro países (Grecia, Chipre, España y Portugal) con crisis de deuda.

Ahora, a pesar de un crecimiento de 1.4% del Producto Interno Bruto en el 2017 y 1.9% estimado para este año, un excedente presupuestario de 0.8% frente a -15.1% del 2009, Grecia sigue manteniendo el nivel de deuda más elevado de la eurozona y de desempleo, con una tasa de 19.5% en mayo.