Como resultado de la disminución de las calificaciones a la deuda soberana de España por parte de Fitch, los dos principales bancos de esa nación, Santander y BBVA, registraron una baja en sus propias calificaciones de deuda.

Así, a pesar de que estas dos instituciones no han solicitado la ayuda del gobierno español para pagar las deudas contraídas, el modelo de riesgo de Fitch establece que ningún organismo financiero puede estar por arriba de la calificación soberana del país de origen.

La calificadora destacó: Las notas establecidas a los bancos reflejan preocupaciones similares a las que han afectado a la calificación soberana española, en particular de que se prevé que España seguirá en recesión durante el resto de este año y el 2013, en comparación con la expectativa anterior de que la economía se beneficiaría de una leve recuperación el próximo año, lo que afecta directamente a los volúmenes de actividades de los bancos en España .

Así, mientras la calificación de la deuda soberana de España se encuentra en BBB , la del banco Santander bajó dos niveles, de A hasta BBB+ , al igual que las calificaciones del banco BBVA.

La calificadora argumentó que a pesar de que tanto Santander como BBVA tienen notas superiores a la de España, sólo se trata de un nivel arriba, ambos tienen grandes carteras de deuda soberana y la calidad de sus activos depende del desarrollo de la economía.

Pese a esto, Fitch destacó la fortaleza de ambas instituciones frente a sus competidores en el mercado español, los cuales han tenido que recurrir a los apoyos del gobierno federal.

En una prueba de estrés reciente, llevada a cabo por parte de Fitch, Santander y BBVA están mejor que muchos bancos medianos y cajas de ahorros, especialmente aquellos con alta exposición al sector inmobiliario y bajas bases de capital.

Tienen suficientes reservas y capital para soportar situaciones de estrés, por tanto, con base en el análisis actual de Fitch, no será necesario el apoyo externo , aseguró la calificadora.

En febrero pasado, tanto Fitch como Standard and Poor’s disminuyeron las calificaciones de las filiales en México, debido a que las matrices fueron calificadas con menores rangos, lo que disminuye el apoyo de éstas a sus negocios en México en caso de necesitarse.

Fuentes cercanas a los bancos comentaron que es muy posible que se revisen en esta misma semana las calificaciones de las filiales en México por parte de la calificadora, sin que esto signifique una reducción inminente de los negocios de Santander y BBVA en México.

YA LA HABÍA REBAJADO EN ABRIL

S&P MANTIENE NOTA CREDITICIA DE ESPAÑA

La agencia de calificación financiera Standard and Poor’s (S&P) afirmó que mantiene sin cambios la nota de España situada en BBB+ , pese al reciente anuncio de una ayuda europea para sus bancos.

La cantidad que España está buscando entra dentro de las estimaciones de necesidades de provisiones , calculadas por S&P en dos escenarios, uno de base y otro más tensionado, cuando decidió rebajar la nota del país el pasado 26 de abril.

La agencia insistió en que la decisión de España de pedir ayuda al eurogrupo, que se mostró dispuesto a prestar hasta un máximo de 100,000 millones de euros, no tendrá un efecto inmediato en nuestra calificación , que ya había bajado dos escalones en abril con perspectiva negativa.

S&P consideró entonces que la recesión podría dificultar la consecución de los objetivos presupuestarios del país.

La ayuda europea reduce el riesgo de que España tenga que asumir las pérdidas de los bancos en dificultades, aunque podría aumentar el nivel de deuda.

Con la crisis, la deuda pública española pasó de 36.8% en el 2008 a 68.5% a finales del 2011 y el gobierno prevé que llegue a 79.8% del PIB este año, pero si España agota los 100,000 millones de euros, su deuda podría alcanzar 90% del PIB en los próximos dos años.

ehuerfano@eleconomista.com.mx