Son pequeñas empresas que utilizan el Internet y la telefonía móvil para ofrecer servicios financieros a la población (startups). Conforman la industria denominada Fintech, término que viene de la contracción de las palabras en inglés financial technology, aunque para el especialista Jorge Ortiz, el concepto que mejor las define es finanzas hechas a través de tecnologías .

Es prácticamente una industria naciente, aunque en países desarrollados como Reino Unido, Estados Unidos y España ya está muy avanzada.

Cifras extraoficiales refieren que hoy en día ya mueve alrededor de 50,000 millones de dólares en el mundo y son principalmente fondos de inversión los que inyectan recursos.

En México, de acuerdo con Jorge Ortiz, presidente de la recientemente creada Asociación Mexicana de Fintech, hay alrededor de 300 empresas de este tipo, pero las agremiadas son poco más de 100.

Los rubros financieros que abarcan estas fintech en México ya son varios: pagos, remesas, créditos, billeteras digitales, asesoramiento, financiamiento colectivo y seguros, entre otros, y participan desde sociedades anónimas y sofomes hasta instituciones reguladas por las autoridades respectivas, como sofipos y bancos.

Jorge Ortiz explica que el objetivo de las empresas que pertenecen a esta industria tiene como fin llevar productos financieros de una manera sencilla y ágil a la población que hoy en día está excluida de éstos.

Los datos oficiales revelan que actualmente apenas 44% de la población en México tiene una cuenta de ahorro formal; 22% una de crédito y 25% una de seguros.

Aunado a ello, precisa el especialista, otro aliciente para el crecimiento de esta industria en el futuro es la penetración de la telefonía celular.

Datos de la Asociación Mexicana de Internet (Amipci) refieren que hoy hay más de 100 millones de líneas de telefonía móvil en el país. Para el 2017, se estima que casi 50% de éstas sean smartphones.

En este sentido, dice Ortiz, una de las principales metas de la industria Fintech es lograr una mayor inclusión financiera en el país.

Entre las ventajas principales de las empresas de esta industria sobre los bancos y otros intermediarios tradicionales, destaca, por ejemplo, que ofrecen productos de una manera sencilla y ágil a través de Internet o de la telefonía móvil, aunque también, en no pocos casos, más caros para el usuario.

Especialistas han dicho que esto sería primordial para una generación de jóvenes que está prácticamente desacostumbrada a hacer filas.

Convivencia, no competencia

Grandes bancos globales como BBVA están conscientes, y han reconocido públicamente que la competencia ya no será entre las instituciones financieras tradicionales sino con las grandes y pequeñas plataformas de tecnología con fines financieros.

De hecho, este grupo ha realizado grandes inversiones en esta materia a nivel global. En México, desde hace poco menos de dos años, BBVA Bancomer ya ha irrumpido con la presentación de diversos productos digitales como una billetera electrónica, y la contratación de seguros para automóviles desde una aplicación móvil, por mencionar sólo algunos.

Juan Carlos Arroyo, jefe de Innovación y Emprendimiento de BBVA Bancomer, ha dicho que trabajan de forma intensa con todas estas empresas fintech.

De hecho su última edición del concurso Open Talent en Latinoamérica se centró en este tipo de empresas. El directivo añade que el banco está en constante análisis para ver de qué manera colaboran.

Por su parte, Jorge Ortiz, presidente de la Asociación Mexicana de Fintech, indica que más allá de competencia, hay y habrá una convivencia entre bancos y este tipo de empresas. Incluso comenta que algunos ven con buenos ojos a estas startups.

Regulación y seguridad

Diversos estudios en la materia revelan que uno de los principales motivos por los que la población mexicana utiliza aún poco los servicios financieros digitales es la inseguridad y el temor a afectar su patrimonio.

Fuentes de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) revelaron que, ante la irrupción de estas empresas de fintech, ya se realiza un diagnóstico del sector para determinar qué tipo de regulación podría aplicarse en aras de mantener una estabilidad en el sistema financiero.

Jorge Ortiz menciona por separado que uno de los comités de la asociación es precisamente de regulación. Con éste se busca, explica, que haya una regulación seria y profunda, pero a la vez amigable que permita el crecimiento sano de la industria.

En materia de seguridad dice que dada la alta tecnología con la que estas firmas trabajan, las transacciones pueden ser más seguras que las tradicionales que, por ejemplo, se hacen en un cajero o a través de tarjetas bancarias.

Algunas de estas empresas que operan en México son: Kubo, Mimoni, Kueski y Rocket, por mencionar sólo algunas.

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